De acuerdo con un nuevo estudio publicado en la revista BMJ, el calor extremo aumenta las visitas de adultos de todas las edades a las salas de emergencias de hospitales.

Aunque es bien sabido que el calor extremo pone a los adultos de 65 años o más en mayor riesgo de hospitalización y muerte, no está del todo claro cómo afecta a los adultos jóvenes y de mediana edad.

Para averiguarlo, los investigadores analizaron las asociaciones entre el calor y las visitas a urgencias entre más de 74 millones de adultos en más de 2,900 condados de Estados Unidos durante los meses cálidos (de mayo a septiembre) de 2010 a 2019.

En general, hubo casi 22 millones de visitas al departamento de emergencias durante el período de estudio. Los días de calor extremo (promedio de 35 grados Celsius) se asociaron con un riesgo 7.8% más alto de visitas a las salas de emergencia por cualquier causa, en comparación con los días en donde hubo temperaturas más bajas durante los meses cálidos.

El trabajo también encontró que los días de calor extremo se asociaron con un riesgo 66% mayor de visitas por enfermedades relacionadas con el calor, lo que equivale a 24.3 por cada 100,000 personas en riesgo por día en general; un riesgo superior al 30% de visitas por enfermedad renal; y un riesgo de casi el 8% de visitas por trastornos mentales.

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Los días de calor moderado (temperatura máxima de 32.6 grados Celsius) también se asociaron con un mayor riesgo de visitas a las salas de emergencia por cualquier causa, así como con un mayor riesgo de enfermedades relacionadas con el calor, enfermedad renal y trastornos mentales.

No hubo relación entre el calor y un mayor riesgo de visitas al departamento de emergencias por enfermedades cardíacas o respiratorias, encontró el estudio.

En general, la asociación entre el calor y las visitas a la sala de emergencias fue más fuerte en el noreste de Estados Unidos, en los condados con clima continental y entre los hombres, los adultos jóvenes, los adultos de mediana edad y los que reciben asistencia financiera para medicamentos recetados.

Los resultados «serían útiles para los médicos, los funcionarios de salud pública y el público en general considerando que los eventos de calor extremo se han vuelto más frecuentes y severos debido al clima que cambia rápidamente», señaló Gregory Wellenius, profesor del departamento de salud ambiental en la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Boston.

 

Fuente: Health Day News