El Trastorno Afectivo Estacional (SAD, por sus siglas en inglés) —también conocido como depresión de invierno—, es una forma de tristeza que aparece a finales de año y se mantiene por los siguientes meses. Si bien su origen sigue siendo un misterio, suele atribuirse a la falta de luz solar pues, conforme la primavera regresa, las personas experimentan un notable alivio de los síntomas.

¿Cuáles son las señales de este trastorno?

A diferencia de otras formas de depresión, «las personas con Trastorno Afectivo Estacional tienden a dormir más, comen más y aumentan de peso», según la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos.

Otros síntomas son:

  • Desesperanza.
  • Aumento del apetito.
  • Aumento del sueño.
  • Menos energía y capacidad para concentrarse.
  • Pérdida de interés en el trabajo y otras actividades.
  • Aislamiento social.
  • Tristeza e irritabilidad.

De acuerdo con especialistas, la falta de luz provoca un desequilibrio bioquímico en el hipotálamo del cerebro. Por ello, un efecto causal son los niveles más bajos de serotonina en la sangre, hormona vinculada al bienestar.

¿Cómo combatir el TAE?

  • Realiza ejercicio físico o meditación todos los días. 
  • Consume vitamina B1, ácidos grasos Omega-3 y vitamina D.
  • Procura ingerir alimentos con probióticos, como yogur.
  • Socializa y sal con tus seres queridos. 
  • Enfócate en tus pasatiempos favoritos, ya sea un deporte o una actividad recreativa.

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Si detectas alguna de las sensaciones descritas, infórmate y solicita la ayuda de un especialista. Expertos recomiendan atacar los síntomas del Trastorno Afectivo Estacional apenas aparecen. ¡Anímate!

 

Fuente: Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos