RiñónLa donación de órganos sigue siendo un tema que genera muchas preguntas en nuestro país, y aunque ha ido aumentando el número de personas que aceptan ser donantes después de fallecer, la donación en vida aún representa una difícil decisión; sin embargo especialistas han asegurado que donar en vida, sobretodo en el caso de un riñón, es mucho mejor que hacerlo después de fallecer.

Richard Knight, cirujano especialista en trasplantes de riñón del Hospital Metodista de Houston, Texas, explica que la mejor opción que existe para las personas que necesitan un trasplante de riñón es la donación por parte de pacientes vivos. Lo cual, en gran parte, se debe a que de esta manera se reduce el tiempo de espera, así como el tiempo de vida del órgano.

De acuerdo con Richard, “a veces los pacientes pueden llegar a esperar largos periodos de tiempo por un riñón nuevo, situación causante de extrema ansiedad y estrés”. Además, el especialista agregó que el riñón de un donante vivo puede durar entre 12 y 20 años en condiciones sanas, mientras que el riñón de un donante fallecido puede durar entre 8 y 12 años.

Sobre las dudas que existen acerca de la donación en vida, Richard explica que donar un riñón “no es motivo para desarrollar problemas posteriores” en la vida del donante. El especialista apunta que antes de convertirse en donador, una persona es sometida a un estudio previo, el cual permite conocer su historial médico y su funcionamiento renal, para así asegurar un mayor periodo de vida del paciente receptor.

“Si se trata de una persona saludable, la vida con un solo riñón es segura, una vez pasada la operación y el proceso de curación, regresan a su vida normal” expuso Richard y añadió que “es totalmente posible llevar una vida perfectamente normal con un solo riñón, y en la mayoría de los casos, los seres queridos están más que dispuestos a dar esa oportunidad de vida donando su riñón”.

El especialista está consciente que aún pese a saber lo anterior, donar un riñón en vida no es una decisión fácil de tomar. “No es cualquier cosa pedirle a un familiar o a un amigo que sacrifique un riñón”, comentó, por lo que recomienda recurrir a organizaciones que apoyan con el proceso para encontrar un donante.

Según cifras del Centro Nacional de Trasplantes, en México existen 20,400 personas en espera de órganos, 12,400 de éstas en espera de un riñón. En el 2016 se han realizado 500 trasplantes renales y la mayoría son de DVR (donador vivo relacionado).

 

Vía: Notimex