Cuidar de niños pequeños es una labor que puede llegar a ser un desafío para los adultos, en distintas formas. Así como los menores pueden sorprender por su imaginación, también pueden hacerlo al encontrar nuevas formas de sacar de quicio a sus cuidadores.

Los niños pequeños suelen poner a prueba la paciencia de sus padres en forma reiterada. Esto se debe a que se encuentran en una edad donde están explorando los límites en todos los aspectos del mundo que los rodea.

Día con día, los pequeños van aprendiendo nuevas habilidades y superando nuevos retos, por lo que se sienten ansiosos ante la posibilidad de usar esos talentos, por muchos dolores de cabeza que puedan llegar a causar en sus padres durante el intento.

Aunque en algunas ocasiones es difícil educar y cuidar a niños pequeños, no es una tarea imposible. Establecer normas y límites en esta etapa, en la cual los menores están aprendiendo qué comportamientos son aceptables, ayudará a evitar mayores problemas en el futuro que lleguen a poner en riesgo su salud integral.

Para lograrlo, expertos en el tema recomiendan a los padres llevar a cabo acciones como:

1 Ser coherentes.- Al igual que los niños, los padres deben respetar las normas que les están inculcando. Por ejemplo, si un padre le dice a su hijo que va a estar sin jugar durante un rato como consecuencia de su mal comportamiento, debe asegurarse de cumplirlo. De no hacerlo, las advertencias vacías pueden enseñar a los pequeños que la autoridad realmente no importa.

2 Dar el ejemplo.- Los niños aprenden observando a los adultos, especialmente a sus padres, por lo que deben asegurarse de que su comportamiento pueda servirle como modelo.

3 Eliminar tentaciones.- A edades tempranas, los niños son curiosos por naturaleza, por lo que es una buena idea eliminar las tentaciones siempre que sea posible (aparatos como televisores, teléfonos y equipos de video). Estos deben mantenerse fuera de su alcance, así como los objetos que pueda tragarse, como artículos de limpieza, medicamentos, joyas, botones y cosas pequeñas.

4 Evitar los golpes y castigos físicos.- Es muy importante que los padres no den golpes a sus hijos (incluyendo bofetadas o azotes). A esta edad, los niños no pueden establecer una conexión entre el comportamiento y el castigo físico. El único mensaje que le comunica a un niño cuando recibe un azote es que está bien pegar a alguien cuando estás enfadado.

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5 Castigos.- Si necesita tomar alguna medida para disciplinar a su hijo, una buena idea es hacer que se quede un rato en silencio y sin jugar. A un niño de 2 o 3 años de edad que ha estado comportándose de forma poco apropiada, se le debe decir por qué su comportamiento es inaceptable y llevarlo a otro lugar designado especialmente para el castigo.

6 Berrinches.- Cuando un pequeño comience a realizar un berrinche, los padres deben mantenerse tranquilos, pues enojarse o frustrarse complicará la situación. Deben intentar entender qué le está pasando a su hijo. Otra medida efectiva de enfrentar los berrinches es ignorándolos, siempre y cuando el berrinche no represente ninguna amenaza para el pequeño o para los demás.

 

Vía: Kid’s Health