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El estrés forma parte de la vida cotidiana. Una fecha límite en el trabajo, un problema familiar o una situación inesperada pueden hacer que el organismo responda de forma inmediata para afrontar el desafío. Durante este proceso, es normal que la presión arterial aumente de manera temporal.

Sin embargo, cuando el estrés es frecuente o se mantiene durante largos períodos, también puede influir en algunos hábitos que afectan la salud cardiovascular. Comprender esta relación ayuda a tomar medidas para proteger el corazón y los vasos sanguíneos.

El cuerpo responde a las situaciones de tensión

Ante un episodio de estrés, el organismo libera hormonas como la adrenalina y el cortisol. Estas sustancias hacen que el corazón lata con mayor rapidez y que los vasos sanguíneos se estrechen, lo que puede elevar la presión arterial de forma transitoria.

Cuando la situación estresante termina, la presión suele regresar a sus niveles habituales. No obstante, si estos episodios son constantes, el impacto sobre la salud puede ser mayor.

Los hábitos también desempeñan un papel importante

Algunas personas, cuando atraviesan periodos de estrés, modifican sus rutinas sin darse cuenta. Es posible que duerman menos, realicen menos actividad física, consuman más alimentos ricos en sal o recurran con mayor frecuencia al alcohol o al tabaco.

Estos cambios pueden favorecer el desarrollo o el mal control de la hipertensión, especialmente si ya existen otros factores de riesgo.

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Estrategias que ayudan a reducir el impacto del estrés

Algunas acciones que pueden ser útiles son:

  • Realizar actividad física de forma regular.
  • Dormir las horas necesarias.
  • Reservar tiempo para actividades que resulten agradables.
  • Practicar técnicas de relajación o respiración.
  • Hablar con personas de confianza cuando surjan preocupaciones.

Controlar el estrés no sustituye el tratamiento de la hipertensión, pero puede formar parte de un estilo de vida que favorezca la salud cardiovascular.

Si la presión arterial permanece elevada o existe un diagnóstico de hipertensión, es importante seguir las indicaciones médicas y acudir a las revisiones programadas. Cuidar el bienestar emocional y mantener hábitos saludables contribuye a proteger el corazón a largo plazo.

 

Fuente: American Heart Association