,

El colesterol HDL puede ser conocido como el de tipo “bueno”, pero un nuevo estudio sugiere que tener niveles altos de este no siempre es lo mejor para las mujeres después de la menopausia.

El estudio, que analizó a casi 1,400 mujeres posmenopáusicas y se publicó en la revista Arteriosclerosis, Thrombosis, and Vascular Biology, encontró que aquellas con niveles más altos de HDL tenían más probabilidades de mostrar “placas” en sus arterias carótidas. Dichas arterias suministran sangre al cerebro, y la acumulación de placa en su interior indica un mayor riesgo tanto de accidente cerebrovascular como de enfermedad cardíaca.

El estudio no analizó las tasas de ataque cardíaco o accidente cerebrovascular de las mujeres. Pero los expertos dijeron que los hallazgos se suman a la evidencia de que cuando se trata de HDL, puede haber demasiado colesterol bueno.

“Solíamos pensar que cuanto más alto, mejor”, dijo la doctora Karol Watson, directora del Programa de Salud Cardíaca para Mujeres de la Universidad de California en Los Ángeles. “Pero hemos estado reconsiderando el HDL en los últimos años”.

Watson, quien es ajena al estudio, dijo que “todos están de acuerdo” en que el HDL bajo —por debajo de 40 mg/dL— es malo.

Pero los estudios también han encontrado que un HDL muy alto está relacionado con problemas de salud. Por ejemplo, un estudio de 2016 de más de 630,000 personas encontró que las mujeres y los hombres con colesterol HDL muy elevado —más de 90 mg/dL— tenían más probabilidades de morir (por causas no cardiovasculares) durante el período de estudio que quienes tenían HDL en niveles intermedios.

El HDL es conocido como el colesterol “bueno” porque hace cosas positivas, como eliminar la grasa de las arterias y eliminarla del hígado.

Pero, según Watson, las investigaciones sugieren que la función del HDL puede fallar cuando su entorno no es ideal, como cuando una persona tiene obesidad o diabetes u otras afecciones que causan inflamación crónica en los vasos sanguíneos.

Conoce más: ¿Cómo influye la alimentación en el retraso de la menopausia?

“El HDL parece ser como un camaleón, pues cambia en función de su entorno”, explicó Watson.

Esa idea general puede explicar lo que se vio en este estudio, de acuerdo con la investigadora principal Samar El Khoudary, profesora asociada de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Pittsburgh.

La experta detalló que, durante la transición a la menopausia, las mujeres ven una fuerte caída de estrógeno, una hormona que protege el corazón. También pasan por cambios en la distribución de la grasa corporal, de las grasas en la sangre y por otros procesos metabólicos; eso podría conducir a una inflamación crónica que, a su vez, alteraría la calidad de las partículas del HDL.

Entonces, un nivel más alto de HDL “no necesariamente es cardioprotector”, subrayó El Khoudary. Pero, agregó, tampoco es necesariamente malo.

Por lo anterior, es fundamental observar la imagen completa, dijo la especialista. Si, por ejemplo, una mujer tiene peso normal, hace ejercicio y no tiene factores de riesgo cardíacos como colesterol LDL alto (el tipo “malo”) o diabetes, un HDL alto “probablemente no sea algo de lo que deba preocuparse”, indicó El Khoudary .

Watson estuvo de acuerdo. Por otro lado, mencionó, un alto nivel de HDL no debería hacer que las mujeres o sus médicos se queden tranquilos.

“Nunca ignores un alto nivel de LDL solo porque el HDL es alto”, enfatizó Watson.

La conclusión, según El Khoudary, es que las mujeres deberían prestar aún más atención a mantener un estilo de vida saludable conforme vayan pasando por la menopausia.

 

Vía: Health Day News