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Los malos hábitos que conducen a la diabetes, el colesterol alto y la obesidad aumentan el riesgo de infarto cerebral —accidente cerebrovascular—. Como si esto no fuera suficiente, las personas que han pasado por esto enfrentan el doble del riesgo normal de demencia, de acuerdo con una nueva revisión.

«Encontramos que un historial de ACV aumenta el riesgo de demencia hasta un 70%. [En tanto] los accidentes cerebrovasculares recientes duplicaron con creces el riesgo», señaló la investigadora Ilianna Lourida, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Exeter.

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Para llegar a esta premisa, investigadores británicos examinaron 48 estudios que incluyeron a 3.2 millones de personas en todo el mundo. La asociación entre el accidente cerebrovascular y el aumento del riesgo de demencia fue evidente, incluso después de tomar en cuenta otros factores de riesgo. Aunque el estudio no demostró que los accidentes cerebrovasculares causan demencia, esta es la evidencia más fuerte hasta la fecha, según los investigadores.

A decir de los especialistas, esta investigación podría indicar una influencia en las diferencias de atención y estilo de vida después de un ACV.

Recomendaciones

Luego de un tratamiento de urgencia, el cuidado del accidente cerebrovascular se centra en recuperar tantas funciones como sea posible. El impacto de un infarto cerebral depende de la parte del cerebro afectada y de la cantidad de tejidos dañados.

La mayoría de los sobrevivientes de accidentes cerebrovasculares reciben ayuda en un programa de rehabilitación. Además del tratamiento terapéutico, es esencial cuidar el estilo de vida. Mantener buenos hábitos tras un infarto cerebral es fundamental para prevenir y combatir los estragos. Si tienes dudas, pregunta a tu médico.

 

Vía: Health Library/ Mayo Clinic