El infarto cerebral, también conocido como accidente cerebrovascular (AVC), ocurre cuando se interrumpe el flujo sanguíneo en alguna parte del cerebro, dejándolo sin oxígeno y nutrimentos. Se trata de una emergencia médica que debe ser atendida con rapidez, debido a que es posible perder hasta 1.9 millones de neuronas cada tres minutos.

Si bien hay personas que sobreviven a este tipo de evento —y son capaces de mantener una buena calidad de vida—, otras tantas no pueden cuidarse sin ayuda, debido a las discapacidades consecuentes, como problemas en el habla, debilidad, dolores de cabeza, disfunción cognitiva, parálisis facial, entre otras.

El accidente puede ser isquémico, causado por un coágulo que bloquea un vaso sanguíneo en el cerebro; o hemorrágico, provocado por la ruptura de un vaso sanguíneo dentro del cerebro.

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Síntomas

Los síntomas dependen de la gravedad del accidente cerebrovascular y de la parte del cerebro afectada. Por lo regular, se presentan de manera súbita y sin aviso. Algunos de ellos son:

  • Entumecimiento o debilidad en el rostro, brazos o piernas.
  • Confusión, así como dificultad para hablar o entender.
  • Problemas para ver con uno o ambos ojos.
  • Dificultad para caminar o pérdida de coordinación.
  • Dolor de cabeza súbito y severo sin causa alguna.

Prevención

La hipertensión arterial es el principal factor de riesgo para sufrir un accidente cerebrovascular. A su vez, intervienen otros factores ligados al estilo de vida, como la mala alimentación y el sedentarismo; hábitos que provocan obesidad, diabetes, colesterol elevado y arteriosclerosis —endurecimiento, aumento del grosor y pérdida de elasticidad de las paredes arteriales—.

Procura tomar medidas preventivas. En caso de tener antecedentes familiares, o un historial de accidentes cerebrovasculares previos, visita a tu médico con regularidad.

 

Vía: Medline Plus/ Notimex