Vas camino al trabajo cuando el transporte comienza a llenarse. De pronto, sientes que tu corazón late muy rápido, te falta el aire o tienes una sensación intensa de miedo. Experimentar una crisis de ansiedad en el transporte público puede ser angustiante, especialmente cuando sientes que no puedes salir fácilmente del lugar.

¿Qué ocurre durante una crisis?

Una crisis intensa de ansiedad puede provocar síntomas físicos como palpitaciones, sudoración, temblores, mareos o dificultad para respirar.

Cuando estos síntomas aparecen repentinamente y alcanzan una intensidad elevada, podrían corresponder a un ataque de pánico.

Aunque las sensaciones pueden ser muy desagradables, un ataque de pánico generalmente disminuye con el tiempo. Sin embargo, no todos los síntomas físicos deben atribuirse automáticamente a la ansiedad.

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¿Cómo actuar durante el trayecto?

Si comienzas a sentirte abrumado, intenta realizar algunas acciones sencillas:

  • Busca una posición cómoda y segura.
  • Respira suavemente, sin forzar inhalaciones profundas.
  • Observa objetos y detalles a tu alrededor.
  • Apoya los pies en el suelo y reconoce las sensaciones de tu cuerpo.
  • Pide ayuda si necesitas bajar o encontrar un lugar tranquilo.

También puedes recordarte que las sensaciones de ansiedad suelen disminuir, aunque en ese momento parezcan difíciles de controlar.

¿Cuándo buscar ayuda profesional?

Si estas crisis se repiten o comienzas a evitar el transporte por miedo a experimentar otra, conviene consultar con un profesional de salud mental.

La terapia cognitivo-conductual es uno de los tratamientos utilizados para aprender a manejar los ataques de pánico y reducir el temor a que vuelvan a ocurrir.

Si experimentas dolor intenso en el pecho, desmayo o dificultad respiratoria importante, busca atención médica urgente, especialmente si son síntomas nuevos.

Pedir apoyo y conocer estrategias para afrontar estas situaciones puede ayudarte a recuperar la confianza durante tus desplazamientos cotidianos.

 

Fuente: Instituto Nacional de la Salud Mental