El acoso entre hermanos, ya sea por parte de una hermana o hermano durante la infancia puede tener efectos duraderos, amenazando la salud mental al alcanzar la adolescencia, así lo sugiere una nueva investigación británica publicada en la revista Journal of Youth and Adolescence.

Los autores descubrieron que la salud mental se veía afectada tanto si se era el acosador como la víctima.

«De particular interés fue el hallazgo de que, incluso aquellos que intimidaron a sus hermanos pero nunca sufrieron acoso [es decir, los acosadores], tuvieron peores resultados de salud mental años después», señaló Umar Toseeb, de la Universidad de York y autor principal del estudio.

Toseeb y sus colegas analizaron datos de 17,000 adolescentes para determinar el impacto del acoso entre hermanos.

Los participantes formaron parte del Millennium Cohort Study con sede en Reino Unido, el cual comenzó a principios de la década del 2000. Si bien los jóvenes completaron cuestionarios sobre el acoso entre hermanos a los 11 y 14 años y sobre su propia salud mental a los 17, sus padres también respondieron preguntas sobre la salud mental de sus hijos a esas edades.

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El equipo de investigación descubrió que, a medida que aumentaba la frecuencia del acoso entre la adolescencia temprana y media, también aumentaba la gravedad de los problemas de salud mental durante la adolescencia tardía.

«Si bien el acoso entre hermanos se había relacionado anteriormente con malos resultados de salud mental, no se sabía si existía una relación entre la persistencia del acoso entre hermanos y la gravedad del resultado de salud mental a largo plazo», indicó Toseeb.

«Investigamos exhaustivamente una amplia gama de resultados de salud mental, que incluyeron medidas de salud mental tanto positivas [bienestar y autoestima] como negativas [síntomas de angustia psicológica]», agregó.

Ser víctima de acoso entre hermanos, el perpetrador o ambos tuvo un efecto a largo plazo tanto en la salud mental positiva como en la negativa de la adolescencia tardía, descubrieron los investigadores.

El estudio puntualizó que la adolescencia es un período particularmente vulnerable para el deterioro de la salud mental. Las relaciones entre hermanos pueden contribuir a desarrollar tales problemas.

Los investigadores sugirieron que las estrategias de prevención y las intervenciones clínicas que reducen el acoso entre hermanos durante la adolescencia temprana podrían mejorar los resultados de salud mental en los últimos años de dicha etapa.

 

Fuente: Health Day News