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El cuidado del corazón debe ser una prioridad desde la infancia. Si bien los niños no saben, a ciencia cierta, por qué son importantes los buenos hábitos, los padres deben ser parte de esa formación. Así como ocurre con los adultos, un estilo de vida saludable en la niñez es fundamental para prevenir diversas enfermedades, incluyendo los males cardíacos.

A decir de un estudio realizado por investigadores de la Universidad Oriental de Finlandia, los niños más activos físicamente, es decir, aquellos que se mantienen en forma, tienen una mejor regulación cardíaca, en comparación con los que son menos activos.

Por el contrario, una vida sedentaria y sin actividad física aeróbica se asocia con un funcionamiento del sistema nervioso cardíaco más pobre, según la investigación, publicada en el European Journal of Applied Physiology.

Los expertos midieron la regulación cardíaca autónoma a través de la media de variabilidad cardíaca de electrocardiogramas; la actividad física y el sedentarismo, mediante una media del corazón y el sensor de movimiento; y la actividad aeróbica, a través de un examen de ejercicio físico realizado en un cicloergómetro.

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«Nuestro estudio da un nuevo punto de vista en la medida en que hemos sido capaces de estudiar el papel, no sólo de la actividad física, sino del tiempo de sedentarismo, el ejercicio aeróbico y otros factores de riesgo cardiometabólico, relacionados con la actividad autónoma del sistema nervioso cardíaco», señaló Aapo Veijalainen, especialista de la Universidad Oriental de Finlandia.

¡Actívate junto a tus pequeños! Recuerda que los hábitos se aprenden. Si tu pequeño observa que sus padres salen a correr o pasean en bicicleta, él querrá hacer lo mismo. Lo mismo ocurre con la dieta, presta atención y vigila sus patrones alimenticios.

 

Vía: 20 minutos.es