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¿Sabías que los niños son mucho más propensos que los adultos a sufrir un dolor de cabeza antes de un accidente cerebrovascular isquémico [ACV]?; al menos así lo sugiere una nueva investigación.

Un accidente cerebrovascular isquémico (también llamado derrame cerebral o ‘ictus’) es causado cuando se bloquea un vaso sanguíneo en el cerebro.

«El accidente cerebrovascular debe ser considerado como un posible diagnóstico en cualquier niño con un dolor de cabeza y con síntomas adicionales de debilidad o entumecimiento en la cara, brazo o pierna, o con cambios al caminar, hablar o en su visión», dijo Lori Billinghurst, profesora asistente clínica de neurología en la Universidad de Pensilvania y el Hospital Infantil de Filadelfia, y autora del estudio.

«Podría ser necesario un estudio de imagen cerebral urgente para distinguir una migraña con aura de un derrame cerebral«, agregó Billinghurst.

Extremadamente raro en los niños

No obstante, el accidente cerebrovascular es extremadamente raro en los niños, afectando anualmente a mucho menos del 1 por ciento de los menores desde que nacen hasta que cumplen los 18 años, según la Asociación Americana de Accidentes Cerebrovasculares.

El reciente estudio incluyó a 355 pacientes pediátricos que sufrieron derrame cerebral. Los niños evaluados tenían desde menos de 1 mes de edad hasta 18 años.

46% de los niños mayores de 3 años que tuvieron un derrame cerebral dijo haber experimentado un dolor de cabeza antes del accidente cerebrovascular. En los niños menores de 3 años, alrededor del 6% reportó un dolor de cabeza antes de su ACV. Los investigadores subrayaron que los niños menores de 3 años quizás no fueron capaces de reportar haber tenido el dolor de cabeza.

Los registros de incidencia de dolor de cabeza se basaron en reportes médicos y de pacientes con cefalea. No se disponía de información sobre el comienzo, la duración y el tratamiento del dolor de cabeza.

El equipo notó que entre los mayores de 3 años, cuando tuvieron el accidente cerebrovascular, la mitad también experimentó un dolor de cabeza sin importar si su ACV estaba relacionado o no con problemas de los vasos sanguíneos.

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Problemas en los vasos sanguíneos

Sin embargo, en aquellos con un problema de vasos sanguíneos, dígase un desgarro o estrechamiento, la tasa de dolor de cabeza antes del accidente cerebrovascular aumentó a 7 por cada 10 pacientes, según el estudio.

La tasa de dolor de cabeza fue menor en los niños cuyo ACV se relacionó con la inflamación de la pared de los vasos sanguíneos seguida de una infección previa al derrame, cáncer o una condición médica grave. Aproximadamente cuatro de cada diez de estos niños experimentaron un dolor de cabeza que condujo a su accidente cerebrovascular.

«Es posible que los cerebros más jóvenes tengan vasos sanguíneos que se distienden más fácilmente y sean más propensos a activar los sensores de dolor que desencadenan dolor de cabeza», sugirió Billinghurst.

«También es posible que la inflamación —un poderoso activador de los sensores del dolor— pueda ser más importante en los procesos que subyacen a los ictus en los niños que en los adultos», añadió.

Pero se necesita más investigación antes de que los médicos puedan utilizar la incidencia del dolor de cabeza para ayudar a determinar la causa de un derrame cerebral después de que éste ocurra, concluyó la experta.

El trabajo preliminar se presentó en la Conferencia Internacional de Accidente Cerebrovascular en Houston, y fue financiado por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos.

 

Vía: Health Library