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La variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC) mide la variación en el tiempo entre latidos, lo que brinda información sobre tu salud, tus niveles de estrés y tu estado físico general. Una VFC más elevada suele indicar una mejor adaptabilidad al estrés, mientras que una VFC más baja puede señalar problemas de salud o estrés crónico.

Una VFC más alta puede indicar que tu cuerpo se adapta bien a los cambios en su entorno y niveles de estrés. También podría significar un mejor estado cardiovascular. Se espera que las mediciones de VFC sean más elevadas cuando la frecuencia cardíaca aumenta durante actividades físicas como correr.

Aunque los niveles altos de VFC suelen ser favorables, también podrían indicar ciertas afecciones médicas, como fibrilación auricular (FA), un ritmo cardíaco anormal.

Por otra parte, tu VFC podría ser más baja si padeces estrés crónico o depresión. Esto se debe a que, cuando tu cuerpo está en modo de lucha o huida, la variación entre latidos tiende a ser menor.

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Una VFC baja también puede indicar un mayor riesgo de problemas cardíacos como infarto, insuficiencia cardíaca congestiva (el corazón no bombea con la suficiente eficacia) o enfermedad coronaria (las arterias no pueden suministrar suficiente sangre rica en oxígeno al corazón).

Una VFC baja se asocia con niveles elevados de inflamación en el cuerpo, glucosa elevada en sangre, colesterol alto e hipertensión. Esto significa que las personas con VFC baja poseen un mayor riesgo de:

  • Infarto
  • Evento cerebrovascular
  • Diabetes tipo 2
  • Muerte súbita cardíaca

Si deseas saber más sobre la variabilidad de la frecuencia cardíaca, consulta a tu médico.

 

Fuente: Very Well Health