,

Cuanto más verde sea tu vecindario, menor será tu riesgo de enfermedad cardíaca, así lo reveló un nuevo estudio preliminar presentado durante la reunión virtual de la Sociedad Europea de Cardiología.

El trabajo también descubrió que agregar áreas verdes a un vecindario puede brindar grandes beneficios para la salud pública.

«El costo de una visita a la sala de emergencias por un ataque cardíaco permitiría plantar árboles en un vecindario con 100 residentes, lo que ayudaría a prevenir diez enfermedades cardíacas», destacó el doctor William Aitken, miembro del área de cardiología de la Universidad de Miami (Estados Unidos).

El experto y su equipo analizaron datos de más de 243,000 beneficiarios de Medicare (programa federal de cobertura médica para personas de 65 años o más) que vivieron en la misma área de Miami entre 2011 y 2016.

Durante ese tiempo, las personas que vivían en vecindarios con muchos espacios verdes tuvieron un 16% menos probabilidades de desarrollar nuevas afecciones cardíacas, en comparación con las que vivían en vecindarios con pocas áreas verdes, encontró el estudio.

De las personas mayores a las que se les diagnosticó una nueva afección cardíaca, la tasa fue un 4% más baja entre aquellas que vivían en vecindarios “muy verdes”.

Conoce más: ¿Cómo benefician las áreas verdes a la salud de los niños?

Hacer que los vecindarios sean más ecológicos también dio sus frutos, encontró el estudio.

Además, las personas cuyos vecindarios registraron un aumento significativo en sus espacios verdes tuvieron 15% menos riesgo de desarrollar nuevas enfermedades cardíacas, en comparación con aquellas en vecindarios con pocas áreas verdes.

Entre los participantes diagnosticados con una nueva afección cardíaca, la tasa fue un 9% más baja para aquellos en vecindarios que se volvieron más ecológicos.

«El incremento de áreas verdes se asoció con tasas más bajas de enfermedades cardíacas y de derrames cerebrales a lo largo del tiempo, sin importar si el área mantenía un alto grado de espacios verdes o si aumentaba la cantidad de dichos espacios. Fue notable que estas relaciones aparecieran en tan solo cinco años, un período de tiempo relativamente corto para un impacto ambiental positivo», detalló Aitken.

Los investigadores sospechan que varios factores sustentan los beneficios para la salud.

«Las personas que viven en áreas más verdes pueden hacer más ejercicio al aire libre y pueden sentirse menos estresadas debido a que están rodeadas de naturaleza», indicó Aitken. «Además, la vegetación podría brindar cierta protección contra la contaminación del aire y/o el ruido. Esta es un área para una mayor exploración».

 

Fuente: Health Day News