Sentir mareo es una molestia frecuente que puede aparecer por diferentes razones: desde levantarse demasiado rápido hasta pasar muchas horas sin comer o no consumir suficientes líquidos. Aunque muchas personas lo relacionan directamente con la “presión baja”, ambos conceptos no significan exactamente lo mismo.
Identificar la diferencia puede ayudar a actuar de manera adecuada y reconocer cuándo es necesario buscar atención médica, especialmente si los episodios son frecuentes o aparecen junto con otros síntomas.
El mareo es una sensación, no un diagnóstico
El mareo puede describirse como sensación de inestabilidad, falta de equilibrio, debilidad o como si el entorno diera vueltas. Puede tener múltiples causas, entre ellas problemas del oído interno, deshidratación, cambios en los niveles de glucosa o ansiedad.
Por eso, sentir mareo no siempre significa que la presión arterial esté baja. La presión baja ocurre cuando disminuye la fuerza con la que la sangre circula.
La presión arterial baja puede provocar síntomas como:
- Mareo o sensación de desmayo.
- Visión borrosa.
- Debilidad.
- Náuseas.
- Confusión.
- Piel fría o pálida.
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¿Qué hacer ante un episodio?
Si una persona siente que va a desmayarse, puede ayudar:
- Sentarse o acostarse para evitar una caída.
- Levantar ligeramente las piernas si es posible.
- Aflojar ropa ajustada.
- Beber agua si está consciente y puede hacerlo.
- Evitar levantarse de manera repentina.
Si los síntomas son intensos, aparecen desmayos, dolor en el pecho, dificultad para respirar, alteraciones del habla o debilidad en una parte del cuerpo, se requiere atención médica inmediata.
Un episodio aislado puede tener causas sencillas, pero los mareos repetidos merecen una valoración para identificar su origen.
Llevar un registro de cuándo aparecen, qué estaba haciendo la persona y qué otros síntomas se presentan puede ser útil durante una consulta médica.
Fuente: MedlinePlus







