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Una dieta rica en carbohidratos es factor de riesgo para desarrollar sobrepeso y obesidad. Sin embargo, no es el único peligro que enfrentan las personas bajo este régimen alimenticio. A decir de un grupo de científicos del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), la ingesta excesiva de azucares incrementa el tejido adiposo y el estrés oxidativo, lo que favorece la aparición de hipertensión arterial e hipertrofia cardíaca.

Cuando una persona padece hipertrofia cardíaca, su corazón aumenta de tamaño, tanto de forma concéntrica —grosor de las cavidades por una sobrecarga de presión—, como de forma excéntrica —alargamiento de las cavidades en respuesta a una sobrecarga de volumen—. De acuerdo con los expertos, el primer cambio está íntimamente relacionado con la hipertensión arterial; en tanto, el segundo se vincula con la obesidad, debido a que el volumen sanguíneo aumenta según la cantidad de tejido adiposo.

“(El propósito fue) saber si sólo la obesidad o su combinación con la hipertensión, inducida por dietas altas en carbohidratos, aumentan de forma significativa el estrés oxidativo y la oxidación de la CaMKII en el corazón, teniendo como respuesta una hipertrofia cardíaca”, señaló el investigador David Julián Arias Chávez.

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Durante el estudio se probaron tres dietas: con sacarosa, fructuosa y una combinada con las anteriores. Se utilizaron roedores de tres semanas de edad; luego de cinco meses, se comprobó que las dietas azucaradas se relacionan con la hipertensión arterial moderada y aumentan la activación de la quinasa. Situación reflejada, en mayor medida, en la dieta combinada.

Para Arias Chávez, esto debe ser un llamado de alerta para evitar que los niños consuman productos altamente azucarados. Si consideras que tú o tus pequeños llevan una alimentación rica en azúcar, visita de inmediato a un especialista en nutrición. Un experto en el tema puede ayudarte a mejorar tu dieta diaria.

 

Vía: Notimex