Muchos piensan que mantener una dieta balanceada es lo más sencillo de llevar un estilo de vida saludable, pero no es así. En México, recurrir a la comida rápida, así como a los productos procesados, es más accesible que comer una ensalada o elegir una comida completa. Esto provoca que muchas personas elijan aquellos productos que, por su bajo costo, aportan calorías y cero nutrientes —calorías vacías—.

Si bien se trata de un problema prevenible y fácil de combatir a través de buenos hábitos, el 73% de los adultos mexicanos padece sobrepeso u obesidad, según expertos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés).

“Lamentablemente, México es uno de los países líderes en obesidad, tanto en hombres como en mujeres y niños. Es un problema de gravedad mayor. En nuestra región, es más barato comer basura que comer sano y hay millones de familias que no les alcanza el dinero para comer bien”, señaló Julio Berdegué, representante regional de la FAO.

La obesidad es una enfermedad crónica que abarca a todos los miembros de la familia. Según datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT), siete de cada 10 adultos, cuatro de cada 10 jóvenes y uno de cada tres niños padecía obesidad en 2016.

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Recomendaciones

Uno de los principales obstáculos hacia una vida más saludable es el costo de los alimentos. Pese a ello, expertos aseguran que comer sano no significa gastar más ni renunciar a ciertos productos. Una buena planificación es garantía de alimentarse bien y evitar derroches. Toma en cuenta las siguientes recomendaciones.

  • Elige alimentos de temporada que, además de ser baratos, están en su mejor momento nutricional.
  • Come menos carne e intenta sustituirla por legumbres. Obtendrás proteína vegetal económica y saludable.
  • Compara precios en los distintos establecimientos.
  • Ajusta la compra de alimentos a la capacidad de conservación, tanto a temperatura ambiente como en refrigeración.
  • Controla la rotación de los alimentos, es decir, intenta cocinar o consumir antes las frutas maduras o verduras que llevan más tiempo en el refrigerador.
  • Prioriza los alimentos cocinados y aquellos que han sobrado de otras comidas.
  • Recupera las partes comestibles de frutas y hortalizas que estén dañadas para hacer cremas, sopas, batidos y mermeladas.
  • Prepara tus alimentos en el hogar. Además de ahorrar dinero, existe el beneficio de conocer los ingredientes de cada platillo.

 

Vía: Notimex/ EFE Salud