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bebidas-azucaradas.2Un estudio reciente señala que los refrescos y otras bebidas azucaradas pueden dañar gravemente al corazón.

El azúcar añadido en refrescos, bebidas de fruta, tés dulces y bebidas energéticas afecta al cuerpo de manera que el riesgo de ataque cardiaco, enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular (ACV) se incrementa, dijo Vasanti Malik, autora del trabajo e investigadora en nutrición de la Facultad de Salud Pública T.H. Chan de la Universidad de Harvard, en Boston, EU.

El consumo de una o dos porciones al día de bebidas endulzadas con azúcar ha sido asociado con un aumento del 35 por ciento en el riesgo de ataque cardiaco o enfermedad cardiaca letal, un aumento del 16 por ciento en el riesgo de ACV, y un aumento de hasta un 26 por ciento en el riesgo de contraer diabetes tipo 2, indicó el informe publicado en la revista Journal of the American College of Cardiology, que forma parte de un nuevo enfoque sobre el azúcar excesiva como factor de riesgo de enfermedad cardiaca.

Malik destacó que reducir el consumo de esas bebidas no resolverá la epidemia de enfermedades del corazón, pero es un paso que puede tener un impacto medible.

Comentó que las bebidas azucaradas conforman cerca de la mitad de los azúcares añadidos en la dieta de Estados Unidos. Una lata de refresco regular contiene unos 35 gramos de azúcar, lo que equivale a casi nueve cucharaditas.

Según los investigadores, lo más común es que los fabricantes usen azúcar de mesa o jarabe de maíz alto en fructosa para endulzar las bebidas. Ambas fuentes contienen partes más o menos iguales de dos azúcares simples: fructosa y glucosa.

Los investigadores creen que estos azúcares son nocivos para el corazón. La glucosa aumenta los niveles de la ya existente en sangre, promoviendo picos de insulina, lo que podría conducir al desarrollo de diabetes tipo 2, advirtió la experta. La diabetes es un factor de riesgo de enfermedad cardiaca.

En el caso de la fructosa, esta ocasiona problemas cardiacos en formas más insidiosas, ya que puede hacer que el hígado libere triglicéridos y colesterol LDL «malo» en el torrente sanguíneo. Un exceso de fructosa puede dar lugar a enfermedad del hígado graso. Además, su elevado consumo produciría un exceso de ácido úrico en la sangre, hecho asociado con un mayor riesgo de gota, que es una artritis inflamatoria muy dolorosa (la inflamación ha sido asociada con enfermedad cardiaca). También se ha demostrado que la fructosa fomenta la acumulación de grasa abdominal, otro factor de riesgo de cardiopatía, refirió Malik.

A los investigadores les preocupa que los azúcares líquidos en las bebidas endulzadas puedan tener un impacto más potente en el cuerpo, ya que pueden ser absorbidos más fácilmente y, por tanto, entrar al torrente sanguíneo con mayor rapidez.

Por el momento, los especialistas instan a los consumidores a reducir la cantidad de azúcar añadido en la dieta.

Limitar o eliminar las bebidas endulzadas con azúcar es un buen primer paso, afirmó Malik, y subrayó que muchos alimentos también contienen azúcar añadido, por lo que hay que reducir o evitar su consumo.

 

Vía: Health Library