,

Las semillas de sandía pueden ser diminutas, pero están repletas de nutrientes.

Por ello, aquí te mencionamos algunos beneficios potenciales para la salud de consumirlas regularmente:

  1. Aumentan la energía: Las semillas de sandía contienen sólo 158 calorías por onza (28 gramos), pero también son ricas en nutrientes que aportan energía. Estas contienen proteínas vegetales y aminoácidos esenciales similares a los de muchos frutos secos.
  2. Favorecen la salud digestiva: Estas semillas contienen fibra insoluble, que mantiene la regularidad del sistema digestivo y puede ayudar a controlar los niveles de colesterol y azúcar en sangre.
  3. Aportan gran cantidad de nutrientes esenciales: Las semillas de sandía ofrecen nutrientes clave como magnesio, hierro, calcio, folato, zinc, potasio y fósforo. Dichos nutrientes favorecen la salud ósea y muscular, regulan la presión arterial, fortalecen el sistema inmunitario y mantienen el equilibrio de líquidos.
  4. Promueven la salud cardiovascular: Las semillas de sandía contienen grasas saludables para el corazón, incluyendo ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados, ácido linoleico omega-6 y ácido oleico. Tales grasas pueden favorecer la salud cardiovascular y metabólica.
  5. Reduce la inflamación: Los flavonoides y los compuestos bioactivos como el licopeno presentes en las semillas de sandía poseen efectos antiinflamatorios que pueden ayudar a proteger contra enfermedades crónicas.

Conoce más: ¿Cuánta sandía es recomendable comer?

Cómo comer semillas de sandía

Al igual que otras semillas, las semillas de sandía son un alimento versátil que puede consumirse solo como snack o como parte de una comida. Aquí te dejamos algunas ideas para incorporarlas a tu dieta:

  • Úsalas en batidos
  • Espolvoréalas sobre pan tostado integral
  • Mézclalas con cereales o granola
  • Hornéalas o ásalas como botana
  • Añádelas a productos horneados o pan
  • Mézclalas con hummus
  • Añade un toque crujiente a ensaladas, sándwiches y wraps

Fuente: Very Well Health