Contar calorías es conocer y registrar la energía (en forma de calorías) que tienen los alimentos y bebidas que consumes.

Con frecuencia y sin darnos cuenta, comemos más de lo que necesitamos, lo que lleva al aumento de peso y problemas de salud. Al llevar un registro de calorías, tomas conciencia de cuánta energía consumes y evitas excesos, sobre todo porque algunas comidas y bebidas esconden muchas más calorías de las que imaginas.

Lo bueno de contar calorías

Este hábito no solo beneficia tu alimentación. Registrar tus calorías puede animarte a moverte más. Algunos de los puntos a favor son:

  • Conocer mejor lo que comes y bebes.
  • Aumentar tu actividad física.
  • Facilitar la pérdida de peso a corto plazo.
  • Ayudar a establecer y seguir tus metas.
  • Promover una nutrición más equilibrada.
  • Servir de motivación y responsabilidad.

Conoce más: ¿Cómo determinar cuántas calorías quemas mientras duermes?

¿Es totalmente seguro?

Una preocupación excesiva por el conteo o el uso obsesivo de apps de seguimiento se ha relacionado con síntomas de trastornos de la alimentación. Ojo, esto no significa que contarlas ocasione el problema, sino que quienes tienen esta tendencia quizás usen más dichas herramientas.

Asimismo, contar calorías te da una idea de la energía, pero no necesariamente del balance total de nutrientes.

¿Quiénes pueden beneficiarse?

Si te frustra subir de peso incluso comiendo «saludable» porque, sin querer, consumes más calorías de las que requieres, o si simplemente deseas estar más consciente de lo que ingieres, ¡contar calorías puede ser para ti!

RECUERDA: La clave está en usar esta información de forma inteligente para promover tu bienestar general.

Si tienes más dudas al respecto, consulta a tu médico y a un(a) especialista en nutrición.

 

Fuente: Very Well Health