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El ejercicio aumenta el flujo sanguíneo hacia el cartílago de los dedos, brindándole los nutrientes y el oxígeno necesarios para que mantenerlo sano y prevenir su deterioro.

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Tales ejercicios ayudan a reducir el dolor y la rigidez asociados con la artritis reumatoide, la psoriasis y la osteoartritis. Estos incluyen:

  • Flexión de dedos: Extiende las manos hacia adelante con las palmas hacia arriba. Toma cada dedo y muévelo muy lentamente hacia el centro de la palma. Mantén la posición durante unos segundos, estira los dedos y repite.
  • Elevación de dedos: Coloca la palma sobre una superficie plana y levanta cada dedo uno por uno con control. Repite con ambas manos.
  • Deslizamiento de dedos: Coloca la palma sobre una superficie plana con los dedos extendidos. Desliza los dedos hacia el pulgar, uno a la vez.
  • Agarre en forma de «C» u «O»: Mueve los dedos como si fueras a agarrar una pelota pequeña para formar la letra «C» u «O». Contrae los músculos y mantén la posición. Estira los dedos y repite.
  • Aprieta el puño: Mantén la mano abierta, con la palma hacia arriba, y ciérrala lentamente formando un puño, manteniendo el pulgar en la parte exterior. Suelta y repite.
  • Dobla el pulgar: Dobla el pulgar hacia la palma lo máximo posible. Mantén la posición y repite.
  • Pulgar arriba: Coloca el puño con el meñique hacia arriba sobre una mesa. Levanta el pulgar formando el gesto de pulgar hacia arriba. Baja el pulgar y repite.
  • Dobla la muñeca: Extiende el brazo con la palma hacia abajo. Con la otra mano, presiona el dorso de la mano hacia el suelo, doblando la muñeca. Mantén la posición y suelta.

 

Fuente: Very Well Health