Catalogada como el mayor asesino del siglo XXI, la demencia es una enfermedad que se caracteriza por el deterioro de la capacidad mental, que provoca la pérdida de memoria, del intelecto, el comportamiento y, con ello, la incapacidad de realizar actividades de la vida diaria.

Actualmente se calcula que cerca de 50 millones de personas en el mundo padecen demencia, y se prevé que esta cifra aumentará a 75 millones para el año 2030, y a 132 millones para 2050.

Pese a que esta enfermedad se diagnostica durante la tercera edad, “los cambios cerebrales por lo general comienzan a desarrollarse años antes”, aseguró Gill Livingston, autor principal de un estudio sobre la demencia e investigador de la Universidad de Londres, en Inglaterra.

El estudio liderado por Livingston encontró que de evitarse ciertos factores clave de riesgo durante toda la vida, las personas podrían prevenir la demencia.

Actuar ahora mejorará enormemente la vida de las personas en riesgo de demencia y de sus familias y, al hacerlo, se transformará el futuro de la sociedad”, expuso el experto.

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“No es una consecuencia inevitable” de la edad, sino de factores de salud y estilo de vida, aseveró.

Los resultados del estudio, publicado en la revista especializada The Lancet, explican que son nueve los factores clave a cuidar en el estilo de vida para prevenir la demencia:

1 Evitar la pérdida de audición en la mitad de la vida.- Se debe evitar o reducir la exposición a ruidos fuertes (tanto en el trabajo como en las actividades recreativas).

2 Completar o aumentar la instrucción escolar.- Si no se logró terminar la educación siendo menor, existen diversos programas para terminar los estudios, desde el nivel básico, hasta el superior.

3 Evitar fumar.

4 Tratarse o prevenir la depresión.

5 Ser activos físicamente.

6 Tener un círculo familiar/social sólido y evitar el aislamiento social.

7 Cuidar la presión arterial.

8 Cuidar la alimentación a fin de evitar la obesidad.

9 Prevenir o, en su defecto, llevar un control adecuado de la diabetes tipo 2.

Todos ellos son factores de riesgo “potencialmente modificables” en el estilo de vida de las personas, aseguraron los investigadores.

 

Vía: Notimex