El tratamiento más común y más recomendado para la apnea del sueño —una afección que ocurre cuando la respiración se detiene mientras estás dormido(a) debido a la relajación del tejido de la garganta— es la máquina CPAP (presión positiva continua en las vías respiratorias). Pero debido a que puede ser voluminosa, ruidosa e incómoda, la mayoría de los pacientes no la usan como deberían.

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Por ello, si has usado CPAP durante algunos meses y todavía tienes problemas con tu apnea del sueño, incluso habiendo hecho cambios en tu estilo de vida, quizás quieras considerar uno de estos procedimientos para eliminar el exceso de tejido que bloquea tu garganta:

  1. Aparatos orales. Los puede fabricar tu dentista a medida y están diseñados para empujar la mandíbula inferior y la lengua hacia adelante o mantener la lengua en su lugar para mantener las vías respiratorias abiertas mientras duermes. Esta opción es a menudo preferida por quienes son aptos para recibirla, porque es más conveniente y menos costosa.
  2. Uvulopalatofaringoplastia. Extrae tejido de la parte superior de la boca y la parte posterior de la garganta. A veces, los médicos extirpan amígdalas y adenoides grandes para crear más espacio y permitir que fluya el aire. Sin embargo, es posible que algunos pacientes todavía necesiten tratamiento con CPAP después del procedimiento.
  3. Somnoplastia. Utiliza energía de radiofrecuencia para recortar el exceso de tejido en las vías respiratorias superiores.
  4. Estimulación del nervio hipogloso. El nervio hipogloso controla el movimiento de la lengua. Un dispositivo relativamente nuevo se coloca debajo de la piel del pecho, monitorea la respiración y estimula este nervio cada vez que se detiene la respiración, para alejar la lengua de la abertura hacia las vías respiratorias. El procedimiento es caro y no suelen cubrirlo los seguros médicos.
  5. Cirugía nasal. Puede realizarse para corregir un tabique desviado, una pared mal alineada entre los conductos nasales que hace que la abertura de un conducto de aire sea más pequeña que la otra.
  6. Avance mandibular o maxilar. En casos de apnea grave del sueño, este procedimiento puede mover los huesos de la mandíbula hacia adelante de forma permanente para ayudar a mantener abiertas las vías respiratorias.

RECUERDA: Si estás considerando alguna de estas alternativas, debes consultar previamente a tu médico, para que te diga cuál es la que mejor se adapta a tu condición.

 

Vía: Harvard Medical School