Mantenerte a ti y a tus hijos libres de picaduras mediante la aplicación adecuada de repelente de insectos también puede mantener alejadas un centenar de enfermedades desagradables transmitidas por los mismos. Ejemplos de ellas son el Zika y el virus del Nilo Occidental, cuyo principal vector de transmisión son los mosquitos del género Aedes.

Por ello y cortesía de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de EE. UU. (CDC), a continuación te indicamos cómo aplicar correctamente el repelente de insectos:

  1. Sigue cuidadosamente las instrucciones de la etiqueta del producto.
  2. No apliques el repelente en los ojos, la nariz o la boca.
  3. Coloca el repelente en tus propias manos (nunca en las de tu hijo), después aplícalo en la cara y el cuello de tu niño o niña.
  4. No utilices repelente de insectos sobre una herida abierta o piel irritada.
  5. No uses este tipo de repelente en los bebés que tienen menos de 2 meses de edad.

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Consejos adicionales

Recuerda que para saber si es necesario volver a aplicar repelente o no, es importante que sigas las instrucciones del producto que estás utilizando, para determinar la frecuencia con la que debes reaplicarlo. Sudar, transpirar o mojarse puede significar reaplicar el repelente un mayor número de veces. Si tú o tus hijos no están siendo picados por mosquitos u otros insectos, no es necesario reaplicar el repelente. Los repelentes que contienen una concentración más alta del ingrediente activo (como por ejemplo el DEET) brindan una protección que dura por más tiempo.

 

Vía: Health Day News