Los rellenos dérmicos pueden ayudar a suavizar las líneas de la sonrisa y las para muchos odiosas “patas de gallo”, o rellenar los labios y las mejillas que han perdido su plenitud a causa de la edad.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos regula el uso de rellenos dérmicos como dispositivos médicos. Los ejemplos incluyen inyecciones de colágeno, gel de ácido hialurónico o ácido poli-L-láctico.

El uso de estos productos no viene sin riesgos. Los efectos secundarios más comunes incluyen: hematomas, enrojecimiento, hinchazón, dolor, picazón, infección, bultos y decoloración de la piel. Complicaciones más serias podrían incluir cicatrices, pérdida de visión y reacción anafiláctica.

La FDA ofrece estas sugerencias para las personas que están considerando usar estos productos:

    1. Siempre trabaja con un proveedor de atención médica con licencia que use viales sellados debidamente etiquetados.
    2. Lee siempre la información de etiquetado en los rellenos de arrugas inyectables aprobados por la FDA o, en el caso de México, por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS).
    3. Familiarízate con el tipo de producto que utilizarás y los posibles efectos secundarios.
    4. Nunca compres rellenos dérmicos en línea.
    5. Nunca te inyectes ningún tipo de relleno para modelado del cuerpo.

Conoce más: Etiquetas de cremas y cosméticos, ¿100% verídicas?

Es importante recalcar que para algunas personas, la mejor opción es realizarse una cirugía, como estiramiento facial, estiramiento de cejas o estiramiento de ojos. Los tratamientos de rejuvenecimiento no quirúrgico, como los rellenos de tejidos blandos por ejemplo, no pueden lograr los mismos resultados, pero pueden ayudar a retrasar el momento en que considerar un estiramiento facial sea apropiado. Asimismo, es importante recordar que los rellenos dérmicos son tratamientos temporales para el envejecimiento facial y que se requieren tratamientos continuos para obtener resultados a largo plazo.

Consulta a tu médico si estás considerando usar este tipo de tratamientos.

 

Vía: Health Day News / American Society of Plastic Surgeons