rehabilitacionInvestigadores suecos se encuentran desarrollando, inspirados por la industria cinematográfica, nuevas herramientas para la rehabilitación de pacientes que han sufrido un evento cerebrovascular.

La tecnología para capturar el movimiento, que se utiliza dentro del cine para transformar los movimientos de las personas en animaciones, está siendo utilizada para analizar día a día los movimientos de personas que sufrieron un derrame cerebral y a partir de ello ayudarlos a lograr su rehabilitación.

Investigadores de la Academia Sahlgrenska, de la Universidad de Gotenburgo, afirman que la animación en 3D es capaz de generar un alto nivel de detalle sobre la movilidad de las personas que han sufrido un ataque cerebral.

Margit Alt Murphy, al presentar los resultados en una tesis doctoral, señala que “la tecnología de las computadoras provee más y mejor documentación objetiva sobre la problemática de los pacientes día a día, más de lo que la observación humana puede proveer. Con la tecnología 3D, podemos medir los movimientos de un paciente en términos de números, lo cual significa que los pequeños cambios en el patrón de movimiento pueden ser detectados y pueden retroalimentar al paciente en una manera clara.

Muchos pacientes con accidente cerebrovascular experimentan debilidad o parálisis en un lado de su cuerpo, el tiempo de recuperación es muy variable y puede ir de unas cuantas semanas a incluso meses o años.

La fisioterapia, mediante ejercicios, puede ayudar a las personas a volver a aprender las habilidades de movimiento y coordinación que pueden haber sido perdidos debido al derrame. Con la tecnología 3D los terapeutas pueden ayudarlos de manera más eficiente en su recuperación, señalan los investigadores.

Para el estudio, los investigadores utilizaron la tecnología de captura de movimiento, la cual resulta familiar para los aficionados al cine y que ha permitido dar vida con movimientos reales a Gollum de El Señor de los Anillos, o Na’vi de Avatar.

Esta tecnología se utilizó para captar los movimientos de cerca de 100 personas. A los participantes, tanto sanos como personas que habían sufrido un accidente cerebrovascular, se les colocaron pequeñas «bolas de reflejo» en sus brazos, el tronco y la cabeza; luego se les pidió que bebieran un vaso de agua. A través de luz infrarroja que rebota en estas «bolas de reflejo», cámaras de alta velocidad capturan el movimiento y esta información es transferida a una computadora que genera una animación en 3D de la persona.

Margit Alt Murphy explica que «con la animación 3D, se puede medir el ángulo de la articulación, la velocidad y la suavidad del movimiento del brazo, así como cuál es el patrón de compensación de movimiento que el paciente con derrame cerebral está utilizando. Esto nos otorga una medida para el movimiento que podemos comparar con un movimiento óptimo de brazo de una persona sana».

El estudio señala que tres medidas cinemáticas –tiempo del movimiento, suavidad del movimiento y desplazamiento compensatorio del tronco– caracterizan a las personas que han sufrido un deterioro de leve a moderado después de una accidente cerebrovascular. «Nuestro estudio muestra que el tiempo que se tarda en realizar una actividad está fuertemente relacionada con la calidad de movimiento», añade la investigadora, y agrega que han podido demostrar que estas medidas son «medidas válidas y pertinentes para la caracterización de la función de la extremidad superior «.

Margit Alt Murphy concluye que los resultados muestran que el análisis de movimiento computarizado podría ser un complemento para el diagnóstico clínico de un médico y ser una importante herramienta para el diagnóstico de problemas de movimiento.