Los expertos indican que ciertos factores de riesgo aumentan las posibilidades de desarrollar problemas oculares y de visión, por lo que quizás debas hacerte exámenes oculares con más frecuencia que otras personas.

Concretamente, es posible que necesites exámenes anuales de la vista (o más frecuentes) si:

  1. Tienes antecedentes personales o familiares de enfermedades oculares.
  2. Perteneces a determinados grupos raciales o étnicos.
  3. Tienes una afección de salud (sistémica) de todo el cuerpo que podría afectar los ojos (por ejemplo, diabetes, presión arterial alta, obesidad o arteriosclerosis)
  4. Realizas un trabajo que sea visualmente exigente o peligroso para los ojos.
  5. Tomas medicamentos recetados o de venta libre con efectos secundarios que afecten a los ojos o la visión.
  6. Solo tienes visión funcional en un ojo.
  7. Usas gafas/lentes de contacto.
  8. Has tenido una cirugía ocular o una lesión ocular.
  9. Tienes un error refractivo alto o progresivo.
  10. Tiene otros problemas o condiciones de salud progresivos relacionados con los ojos.

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Los especialistas dicen que aunque las recomendaciones médicas establecen que los adultos se sometan a un examen de la vista cada año, la frecuencia con la que realmente es necesario hacerlo dependerá de sus síntomas, factores de riesgo y salud general.

«No existe una regla estricta en cuanto a la frecuencia con la que las personas deben realizarse exámenes de la vista; sin embargo, los síntomas y los factores de riesgo nunca deben ignorarse. Esto no quiere decir que las personas no deban estar atentas a su salud. Es cuestión de tener precaución en la vida diaria”, subrayan los expertos.

Si no te sometes a un examen ocular anual, los médicos recomiendan programar una cita tan pronto como te sea posible, sobre todo si te encuentras en una categoría de riesgo.

 

Fuente: Very Well Health