Las escaras —también conocidas como úlceras por presión o úlceras de decúbito— son lesiones que resultan de una presión prolongada sobre la piel. En la mayoría de los casos, se manifiestan en la piel que recubre las partes óseas del cuerpo, como talones, tobillos, caderas y coxis.

De acuerdo con la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, las personas que corren mayor riesgo de tener úlceras por presión tienen afecciones médicas que limitan su capacidad para cambiar de posición o que les hacen pasar la mayor parte del tiempo en una cama o una silla.

¿Cuándo aparecen  y cómo pueden prevenirse?

Las úlceras por presión pueden desarrollarse en el transcurso de horas o días. Algunos signos de advertencia son:

  • Cambios inusuales en el color o la textura de la piel.
  • Hinchazón.
  • Drenaje similar al pus.
  • Áreas sensibles en la piel.

Conoce más: ¿Cómo prepararte para una cirugía ambulatoria?

El grado de daño de la piel y los tejidos oscila desde una piel roja e intacta hasta una lesión profunda que afecta los músculos y los huesos.

Para prevenir las úlceras:

  • Mantén la piel limpia y seca.
  • Cambia de posición cada dos horas.
  • Utiliza almohadas y productos que alivien la presión.

Toma en cuenta que lo mejor es el tratamiento oportuno. Si presentas síntomas o algún familiar tuyo está pasando por este problema, consulta a un profesional de la salud.

 

Fuente: Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos