Las infecciones de oído son frecuentes, especialmente durante la infancia. El dolor es uno de los síntomas más conocidos, pero no siempre aparece de la misma manera. Reconocer otras señales puede ayudar a madres y padres a identificar cuándo es conveniente consultar a un profesional de la salud..

1. Dolor de oído

El niño puede decir que le duele el oído o mostrar irritabilidad, llanto o dificultad para dormir, especialmente cuando todavía no puede expresar claramente lo que siente.

2. Dificultad para escuchar

Una infección puede acumular líquido detrás del tímpano y provocar temporalmente una disminución de la audición. Puedes notar que tu hijo pide que repitan las cosas o sube más el volumen de la televisión.

3. Fiebre

La fiebre puede acompañar algunas infecciones del oído, aunque su ausencia no descarta el problema.

4. Salida de líquido

Si observas líquido, pus o sangre saliendo del oído, es importante consultar a un profesional de la salud. No introduzcas hisopos ni otros objetos para intentar limpiarlo.

5. Irritabilidad o cambios de comportamiento

En bebés y niños pequeños, una infección puede manifestarse como mayor llanto, dificultad para dormir, pérdida del apetito o tendencia a tocarse o jalarse el oído.

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No todas las molestias necesitan antibióticos

Algunas infecciones de oído mejoran por sí solas, mientras que otras requieren tratamiento. La decisión depende de la edad del niño, la intensidad de los síntomas y la causa de la infección.

Busca atención médica si hay fiebre alta, dolor intenso, salida de líquido del oído, síntomas que empeoran o si el niño se encuentra muy decaído. De igual forma, evita administrar antibióticos sin indicación médica.

Un profesional de la salud puede revisar el oído y determinar si realmente existe una infección y cuál es el tratamiento adecuado.

 

Fuente: National Institute on Deafness and Other Communication Disorders