Los resfriados comunes son, como su nombre indica, muy frecuentes. En promedio, los adultos contraen de dos a tres resfriados al año, pero esta cifra aumenta a entre ocho y diez en el caso de los bebés, quienes son particularmente propensos a este tipo de infecciones virales porque su sistema inmunitario no está completamente desarrollado. Además, sus actividades (especialmente tocar objetos, chuparse los dedos y llevarse cosas a la boca) pueden ponerlos en riesgo.
Contraer un resfriado común es parte normal del desarrollo, y la gran mayoría de los casos no son peligrosos ni mortales. Sin embargo, es fundamental que los padres sepan que algunos síntomas pueden ser indicativos de afecciones más graves, como la influenza, la tos ferina y la neumonía, por mencionar algunas. Aunque no existe una cura ni una vacuna definitiva para el resfriado común, las medidas de prevención y el cuidado en el hogar suelen ser de gran ayuda.
Síntomas de resfriado en recién nacidos
Como mamá, papá o cuidador(a), es importante reconocer si tu bebé podría tener un resfriado. A continuación te mencionamos algunos signos y síntomas que podrían indicar una infección:
- Secreción nasal, que comienza con una secreción transparente y suele volverse más espesa y amarilla o verde
- Estornudos y tos
- Fiebre de 38 °C o más
- Pérdida del apetito
- Salivación excesiva debido al dolor de garganta y dificultad para tragar
- Irritabilidad o inquietud
- Ganglios linfáticos inflamados
- Vómitos y, en algunos casos, diarrea
Conoce más: ¿Puedes tener dos resfriados al mismo tiempo?
¿Cuándo acudir al médico?
Si tu bebé tiene un resfriado, hay varias señales que requieren atención médica. Busca atención de emergencia y llama al médico de tu bebé si presenta:
- Fiebre superior a 38 °C en recién nacidos menores de 2 meses
- Fiebre que dura de tres a cinco días o más, o fiebre de cualquier duración con síntomas asociados preocupantes
- Coloración azulada en los labios o la piel
- Dificultad para respirar o respiración afectada, como sibilancias, estridor o retracción al inhalar
- Respiración rápida o falta de aire
- Falta de apetito o sed, así como disminución de la micción (acción de orinar) que es un signo de deshidratación
- Irritabilidad o somnolencia más intensa de lo habitual
- Los síntomas empeoran o duran más de 10 días
Fuente: Very Well Health







