Una cuenta de plástico, un pedazo de juguete o incluso un trozo de comida pueden terminar dentro de la nariz de un niño en cuestión de segundos. La situación puede provocar miedo, pero lo primero es mantener la calma y evitar intentar sacar el objeto con cualquier herramienta que tengas a la mano.
No introduzcas nada para sacarlo
Si el objeto está visible y puede retirarse con facilidad, puedes hacerlo con mucho cuidado. Pero no introduzcas pinzas, hisopos u otros objetos dentro de la nariz, porque podrías empujarlo más profundamente o lastimar el tejido.
Si está atorado, provoca dolor, es puntiagudo o no puedes retirarlo con seguridad, es mejor buscar atención médica.
Hay objetos que requieren atención inmediata
Busca ayuda médica si el niño presenta dificultad para respirar, sangrado que no se detiene, dolor importante o si el objeto no puede retirarse.
Presta especial atención a las baterías de botón. Si una de ellas entra en la nariz, puede provocar lesiones graves y necesita retirarse con urgencia.
También es importante consultar a un especialista si, después del incidente, aparece secreción con mal olor o sangre de una sola fosa nasal.
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Mantén tranquilo a tu hijo
Habla con él con calma y evita regañarlo mientras resuelves la situación. Si tienes que acudir al médico, intenta identificar qué objeto introdujo y, si es posible, lleva uno igual para que el profesional sepa de qué se trata.
Después, aprovecha el incidente para explicarle que los objetos pequeños no deben introducirse en la nariz, los oídos o la boca.
La curiosidad forma parte de la infancia, pero algunos objetos pueden representar riesgos importantes. Saber cómo actuar evita que un accidente se convierta en una lesión mayor.
Fuente: HealthyChildren.org







