Después de bañarte notas que la piel de tus brazos y piernas se siente más tirante de lo habitual. Quizá también aparecen comezón o pequeñas zonas ásperas que antes no estaban. Con el paso de los años, estos cambios pueden hacerse más frecuentes y no siempre significan que exista una enfermedad.

La piel cambia con el envejecimiento

A medida que envejecemos, la piel se vuelve más delgada y puede producir menos grasa y humedad natural. Esto hace que sea más susceptible a resecarse, especialmente en brazos, piernas y otras zonas del cuerpo.

El clima también puede influir. Los ambientes muy secos, el frío y el uso frecuente de agua caliente pueden retirar parte de los aceites naturales que ayudan a mantener protegida la piel.

Algunos hábitos pueden empeorarla

Una ducha demasiado larga o caliente puede aumentar la sensación de resequedad. También pueden influir los jabones fuertes o productos que irritan la piel.

Para cuidar la piel, puedes:

  • Preferir duchas cortas con agua tibia.
  • Utilizar limpiadores suaves y evitar frotar con fuerza.
  • Secar la piel con pequeños toques en lugar de tallarla.
  • Aplicar una crema después del baño, mientras la piel aún conserva humedad.
  • Mantener una temperatura agradable y evitar ambientes excesivamente secos.

La comezón persistente merece atención

La piel seca puede provocar comezón, pero no toda picazón durante la tercera edad se debe a la falta de hidratación. Algunos medicamentos, enfermedades de la piel y otras condiciones pueden producir síntomas similares.

Si la resequedad es intensa, aparecen heridas, sangrado, inflamación, cambios en la piel o la comezón no mejora, es recomendable consultar a un profesional de la salud.

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Cuidar la piel también es prevenir molestias

Mantener una rutina sencilla puede ayudar a conservar la barrera natural de la piel y reducir la incomodidad. No necesitas utilizar muchos productos; elegir los adecuados y evitar aquello que irrita puede ser suficiente para empezar.

Si notas que tu piel cambió de manera repentina o que la resequedad interfiere con tu descanso y actividades, no la normalices solo por la edad. Una valoración puede ayudar a encontrar la causa y el tratamiento adecuado.

 

Fuente: MedlinePlus