Despertar con la boca seca, sentir los labios pegajosos o necesitar agua apenas abres los ojos puede convertirse en una molestia frecuente. Tal vez lo atribuyas simplemente a haber dormido varias horas, pero la sequedad bucal puede tener distintas causas y merece atención cuando se vuelve constante.

La saliva ayuda a mantener húmeda la boca, facilita la masticación y la deglución y contribuye a proteger los dientes y los tejidos de la boca. Cuando disminuye su producción, pueden aparecer molestias y aumentar el riesgo de caries.

Los medicamentos pueden influir

En los adultos mayores, algunos medicamentos pueden disminuir la producción de saliva. También existen enfermedades y otros factores que pueden contribuir a la boca seca. 

Por eso, si la molestia comenzó después de incorporar un medicamento nuevo, coméntalo con tu médico. Nunca suspendas un tratamiento por tu cuenta.

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Prueba algunas medidas

Durante el día, toma agua con regularidad y evita el tabaco y el alcohol, que pueden favorecer la resequedad. Mantener una buena higiene bucal también es especialmente importante cuando hay poca saliva.

Si tu médico lo considera adecuado, algunos productos diseñados para estimular o sustituir la saliva pueden ayudar. En ciertos casos, un humidificador durante la noche también puede proporcionar alivio.

No normalices una molestia persistente

Visita a tu médico o dentista si la sequedad continúa, especialmente si tienes dificultad para hablar, masticar o tragar, mal aliento persistente, lesiones en la boca o problemas frecuentes de caries.

Identificar la causa es importante para elegir la medida adecuada y mantener la salud de tu boca.

 

Fuente: NIDCR