Las semillas de lino y de cáñamo están repletas de nutrientes. Ambas aportan grasas saludables, proteínas, fibra y compuestos vegetales beneficiosos. Dicho esto, las semillas de lino destacan por su alto contenido en omega-3 para la salud cardiovascular.
Sumado a ello, estas semillas aportan otros beneficios para la salud, los cuales incluyen:
1. Propiedades anticancerígenas y antienvejecimiento
Las semillas de lino destacan por sus lignanos, que pueden ayudar a reducir el riesgo de ciertos tipos de cáncer, especialmente los relacionados con las hormonas. Su fibra y omega-3 también favorecen un envejecimiento saludable y la salud intestinal.
Por otro lado, las semillas de cáñamo aportan antioxidantes y reducen la inflamación, pero la evidencia sobre la prevención del cáncer es más sólida para el lino.
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2. Proteínas y salud muscular
Las semillas de cáñamo están repletas de proteínas completas y fáciles de digerir. Pueden contribuir a la reparación y el crecimiento muscular, lo que las convierte en una opción sólida para quienes llevan una dieta a base de plantas.
Las semillas de lino también aportan algo de proteína, pero en menor cantidad y sin todos los aminoácidos esenciales.
3. Salud intestinal
La fibra soluble de las semillas de lino nutre las bacterias intestinales saludables, favorece la estabilidad intestinal y ayuda a regular el azúcar y el colesterol en sangre.
Por su parte, las semillas de cáñamo también contribuyen a la salud intestinal, fortaleciendo la barrera intestinal y reduciendo la inflamación, pero son más bajas en fibra.
Fuente: Very Well Health







