Con el paso de los años, actividades tan sencillas como caminar, ponerse los zapatos o revisar las plantas de los pies pueden requerir mayor atención. Mantener una rutina de cuidado de los pies ayuda a prevenir heridas, molestias e infecciones, especialmente si vives con diabetes, tienes problemas de circulación o has notado cambios en la sensibilidad.

Incorporar estos cinco hábitos puede ayudarte a mantenerlos en mejores condiciones.

1. Revisa tus pies diariamente

Observa la planta, los talones, los dedos y los espacios entre ellos. Busca heridas, ampollas, enrojecimiento, hinchazón o cambios en el color de la piel. Si te resulta difícil agacharte, utiliza un espejo o pide ayuda a alguien de confianza. Esta revisión es especialmente importante si tienes diabetes.

2. Mantén una higiene adecuada

Lava tus pies con agua tibia y jabón suave. Antes de introducirlos al agua, comprueba que la temperatura sea cómoda, especialmente si tienes sensibilidad reducida. Después, sécalos cuidadosamente, incluyendo los espacios entre los dedos. La humedad acumulada puede favorecer problemas en la piel.

3. Hidrata la piel regularmente

La resequedad puede provocar grietas, sobre todo en los talones. Aplicar una crema humectante ayuda a conservar la piel flexible. Evita colocar crema entre los dedos, especialmente si tienes diabetes, porque el exceso de humedad puede favorecer infecciones.

4. Elige zapatos cómodos y seguros

Procura utilizar calzado que tenga espacio suficiente para mover los dedos, suela estable y materiales que no provoquen rozaduras. Antes de ponerte los zapatos, revisa que no haya piedras, costuras molestas u objetos pequeños en su interior. Si tienes diabetes o pérdida de sensibilidad, evita caminar descalzo.

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5. Presta atención a las uñas

Corta las uñas en línea recta y evita retirar profundamente las esquinas. Esto ayuda a disminuir el riesgo de uñas encarnadas. Si tienes dificultades para cortarlas, problemas de visión o diabetes, busca orientación profesional en lugar de intentar retirar una uña lastimada.

Cuidar tus pies no requiere procedimientos complicados. Dedicarles unos minutos cada día puede ayudarte a caminar con mayor comodidad y conservar tu autonomía.

 

Fuente: National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (NIDDK)