Un dolor de cabeza puede tener muchas causas, desde estrés y falta de sueño hasta infecciones, migraña o determinados medicamentos. La deshidratación también puede desencadenarlo o contribuir a que aparezca, especialmente cuando la pérdida de líquidos es importante.
Esto puede ocurrir cuando el organismo pierde más agua de la que recibe, por ejemplo, después de sudar mucho, tener fiebre, vómitos o diarrea.
¿Cómo se relacionan la deshidratación y el dolor?
Cuando falta líquido, disminuye el volumen de sangre circulante y pueden producirse cambios que afectan temporalmente el funcionamiento normal del organismo. El dolor de cabeza puede aparecer junto con otras señales de deshidratación.
Entre ellas se encuentran:
- Sed intensa.
- Boca seca.
- Orina más oscura.
- Orinar con menor frecuencia.
- Cansancio.
- Mareos.
- Debilidad.
Si estos síntomas aparecen después de hacer ejercicio o pasar mucho tiempo bajo el calor, recuperar líquidos puede ayudar a mejorar el malestar.
No todos los dolores de cabeza se deben a la falta de agua
Beber más agua no necesariamente solucionará un dolor de cabeza causado por otra razón. Si los episodios son frecuentes, intensos o diferentes a los habituales, conviene identificar qué los está provocando.
También es importante no esperar a sentir una sed intensa para hidratarte, especialmente durante actividades físicas o en ambientes calurosos.
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¿Cuándo buscar ayuda?
Un dolor de cabeza repentino y extremadamente intenso, o acompañado de confusión, desmayo, dificultad para hablar, debilidad de un lado del cuerpo, fiebre alta o rigidez de cuello, requiere atención médica inmediata.
Mantener una hidratación adecuada puede ayudar a prevenir algunos dolores de cabeza relacionados con la pérdida de líquidos, pero no todos los dolores de cabeza tienen esta causa.
La cantidad de agua que necesitas varía según tu actividad, clima, alimentación y estado de salud. Si tienes una enfermedad renal o cardíaca, sigue las recomendaciones de tu médico sobre el consumo de líquidos.
Fuente: National Institute of Neurological Disorders and Stroke







