La computadora está a unos pasos de la cama, la cocina queda al alcance de la mano y nadie te obliga a levantarte para ir a una reunión. Trabajar desde casa puede ahorrarte traslados y darte flexibilidad, pero también puede hacer que pases muchas horas en el mismo lugar sin darte cuenta. Crear una rutina específica para trabajar puede ayudarte a cuidar tu salud.

1. Define un espacio de trabajo

Si es posible, utiliza un lugar destinado principalmente al trabajo. Procura que la pantalla esté a una altura cómoda y que puedas mantener una postura adecuada sin permanecer encorvado durante horas.

También revisa la posición de tu silla, teclado y monitor. Pequeños ajustes pueden hacer más cómodo el espacio en el que pasas buena parte del día.

2.Levántate con frecuencia

Una jornada en casa puede hacer que permanezcas sentado mucho tiempo. Levántate periódicamente, camina unos minutos y cambia de posición.

Puedes aprovechar momentos como estos:

  • Una llamada que no requiera estar frente a la computadora.
  • Una pausa entre reuniones.
  • El tiempo antes de comenzar una nueva tarea.

3. Respeta tus horarios de comida

Cuando la cocina está cerca, puedes comer frente a la computadora o posponer la comida hasta terminar una tarea. Procura establecer un horario y hacer una pausa real para comer.

Alejarte del espacio de trabajo también puede ayudarte a marcar una separación entre tus actividades laborales y personales.

Conoce más: ¿Cómo mantener tus vínculos sociales cuando trabajas mucho?

4. Protege tus ojos

Pasar muchas horas frente a una pantalla puede favorecer la fatiga visual. Haz pausas periódicas, mira a distancia y ajusta la iluminación para evitar reflejos molestos.

Si presentas visión borrosa persistente, dolor ocular u otras molestias frecuentes, consulta con un profesional de la salud visual.

5. Marca el final de la jornada

Uno de los retos de trabajar desde casa es saber cuándo termina el trabajo. Cuando sea posible, apaga la computadora y deja el espacio laboral para comenzar una actividad diferente.

Puedes crear una pequeña rutina de transición:

  • Salir a caminar.
  • Preparar la cena.
  • Hacer ejercicio.
  • Cambiarte de ropa.
  • Dedicar unos minutos a una actividad personal.

Trabajar desde casa puede ser una buena alternativa, pero la comodidad del hogar no sustituye la necesidad de moverte, descansar y separar el tiempo laboral del personal. Unos cuantos límites pueden hacer que tu espacio de trabajo también sea compatible con tu bienestar.

 

Fuente: Mayo Clinic