Los médicos califican la cirrosis de varias maneras, como por ejemplo con la puntuación Childs-Pugh.

Gracias a la utilización de puntajes de varias pruebas, es posible colocar al hígado en una de las siguientes tres categorías:

A: El hígado está funcionando bien.

B: Existe daño moderado.

C: El daño es avanzado o severo.

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La puntuación ayuda a dar una idea de la perspectiva de la persona. La categoría C, o enfermedad hepática en etapa terminal, es potencialmente fatal.

La cirrosis también puede ser compensada o descompensada.

Con cirrosis compensada, el hígado puede funcionar de manera efectiva a pesar del daño. Las personas con cirrosis compensada generalmente no tienen síntomas.

Con la cirrosis descompensada, el hígado no puede funcionar de manera efectiva y los síntomas pueden ser notorios.

 

Fuente: Medical News Today