La canela por lo general es segura, pero un consumo excesivo puede ocasionar problemas estomacales, daño en el hígado o interacciones con medicamentos. Sus efectos pueden depender del tipo de canela, como la de Ceilán (originaria de Sri Lanka) o la canela Cassia, y de si se obtiene de la corteza, las hojas o las raíces.
1. Daño hepático
La canela Cassia contiene una sustancia química llamada cumarina, que puede dañar el hígado. Usualmente, los niveles de cumarina en la canela no son lo suficientemente elevados como para causar daño.
Sin embargo, algunas personas, sobre todo aquellas con enfermedades hepáticas, pueden ser más sensibles. Asimismo, existen informes de casos de inflamación del hígado (hepatitis) en personas que toman suplementos de canela y medicamentos para reducir el colesterol, como las estatinas.
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2. Llagas en la boca
La exposición prolongada a la canela en la boca, por ejemplo, a través de caramelos, chicles o pasta de dientes, puede ocasionar llagas en la boca o estomatitis por canela en algunas personas.
3. Irritación cutánea
Aunque es poco común, algunas personas en la industria alimentaria han reportado dermatitis por contacto al estar expuestas a la canela, causando sarpullido y picazón. También se han reportado casos de irritación cutánea tras consumir infusiones de hierbas con alto contenido de canela o tras usar supositorios que contienen aceite de canela.
Fuente: Very Well Health







