El agua es necesaria para que los riñones puedan realizar una de sus funciones principales: filtrar la sangre y eliminar los productos de desecho a través de la orina. Cuando no consumes suficientes líquidos, el organismo intenta conservar el agua disponible y la orina puede volverse más concentrada.

Una deshidratación ocasional y leve suele corregirse al recuperar los líquidos perdidos. Sin embargo, la falta de hidratación frecuente o intensa puede aumentar el riesgo de algunos problemas urinarios y renales.

1. La orina se vuelve más concentrada

Cuando falta agua, los riñones producen una cantidad menor de orina y esta puede adquirir un color más oscuro. También puede aparecer sensación de sed, boca seca, cansancio o mareo.

Estas señales indican que es importante recuperar líquidos, especialmente después de hacer ejercicio, sudar mucho o pasar tiempo en ambientes calurosos.

2. Puede aumentar el riesgo de cálculos renales

Una adecuada cantidad de agua ayuda a diluir sustancias presentes en la orina. Cuando existe poca orina y está muy concentrada, algunos minerales pueden acumularse y favorecer la formación de cálculos.

Las personas que ya han tenido piedras en los riñones suelen recibir recomendaciones específicas para aumentar su consumo de líquidos, de acuerdo con su condición.

3. La deshidratación intensa puede ser peligrosa

Si la pérdida de líquidos es importante y no se repone, puede disminuir el volumen de sangre que circula por el organismo y afectar el funcionamiento de los riñones.

El riesgo aumenta cuando existen vómitos, diarrea, fiebre, sudoración intensa o determinadas enfermedades.

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¿Cuánta agua necesitas?

No existe una cantidad idéntica para todas las personas. Las necesidades dependen del clima, actividad física, alimentación, edad y estado de salud.

Como referencia, la mayoría de las personas puede guiarse por la sed y mantener una hidratación regular durante el día, salvo que su médico haya indicado restricciones de líquidos.

Mantener una hidratación adecuada ayuda a que los riñones funcionen correctamente y puede disminuir el riesgo de algunos problemas urinarios.

Si produces muy poca orina, tienes mareos intensos, confusión o no puedes mantener líquidos debido a vómitos, busca atención médica.

 

Fuente: National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases