A veces, los riñones comienzan a perder su capacidad para funcionar sin provocar molestias evidentes. Por eso, una persona puede sentirse bien mientras el daño renal avanza de forma silenciosa y, con el tiempo, puede llevar a una insuficiencia renal.

Detectarlo a tiempo permite conocer qué tan afectada está la función de los riñones y recibir el seguimiento adecuado para cuidar su salud.

Los riñones cumplen funciones esenciales

Los riñones ayudan a eliminar desechos y exceso de líquido de la sangre, participan en el equilibrio de minerales y contribuyen a regular procesos importantes del organismo. Cuando su funcionamiento disminuye de manera persistente, existe una enfermedad renal crónica.

La insuficiencia renal se refiere a una pérdida avanzada de la función de los riñones. Para conocer el grado de afectación, los profesionales de la salud utilizan estudios de sangre y orina, entre otras evaluaciones.

La enfermedad avanza por etapas

La enfermedad renal crónica se clasifica en diferentes etapas de acuerdo con el funcionamiento de los riñones. De forma general, se consideran:

  • Etapa 1: Existe daño renal, aunque la función puede mantenerse en niveles normales o casi normales.
  • Etapa 2: Hay una disminución leve de la función renal.
  • Etapa 3: La reducción de la función es moderada.
  • Etapa 4: Existe una disminución grave de la función renal.
  • Etapa 5: Los riñones presentan una falla avanzada y puede ser necesario recurrir a tratamientos de reemplazo renal.

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¿Hay señales que debes vigilar?

En las primeras etapas, la enfermedad renal puede no producir síntomas claros. Conforme avanza, pueden aparecer cansancio, cambios en la cantidad o frecuencia de la orina, hinchazón, náuseas, pérdida de apetito o dificultades para concentrarse.

Tener alguno de estos síntomas no significa necesariamente que exista insuficiencia renal, pero sí es una razón para consultar a un profesional de la salud, especialmente cuando existen factores de riesgo como diabetes, presión arterial alta o antecedentes de enfermedad renal.

Detectarla cambia el seguimiento

Conocer la etapa de la enfermedad ayuda al equipo médico a establecer el seguimiento y las medidas necesarias para proteger la función renal restante. Por eso, cuidar los riñones no empieza cuando aparecen molestias. Los controles médicos y la atención de enfermedades como la diabetes y la hipertensión forman parte de la prevención.

 

Fuente: National Kidney Foundation