Cuidar los riñones no siempre requiere grandes cambios. Muchas de las decisiones que tomas durante el día, desde lo que comes hasta la forma en que controlas una enfermedad crónica, influyen en su funcionamiento y en la aparición de daño renal. Mantener estos hábitos de manera constante ayuda a protegerlos con el paso del tiempo.

Cuida lo que llega a tu plato

Una alimentación equilibrada contribuye a mantener bajo control factores que afectan la salud renal, como la presión arterial y la glucosa en sangre. Una de las medidas más importantes consiste en moderar el consumo de sal.

Los alimentos ultraprocesados, embutidos, botanas y productos con grandes cantidades de sodio pueden incrementar su consumo sin que lo notes. Revisar las etiquetas y preferir alimentos frescos puede ayudarte a reducirlo.

Mantén bajo control tus enfermedades

La diabetes y la presión arterial alta se encuentran entre las principales causas de enfermedad renal. Si tienes alguna de estas condiciones, seguir el tratamiento indicado y acudir a tus revisiones es parte del cuidado de tus riñones.

También conviene conocer tus cifras de presión arterial y glucosa cuando tu médico haya indicado monitorearlas.

Conoce más: ¿Qué es la insuficiencia renal y cómo detectar sus etapas?

Evita hábitos que los dañan

Algunas acciones cotidianas pueden representar una carga innecesaria para los riñones. Para protegerlos:

  • Evita fumar, ya que afecta la circulación y puede contribuir al daño de distintos órganos.
  • No tomes medicamentos por tu cuenta, especialmente analgésicos de uso frecuente.
  • Mantén actividad física regular, de acuerdo con tus condiciones y posibilidades.
  • Procura una alimentación equilibrada y un peso saludable.
  • Toma suficiente agua, considerando tus necesidades y las indicaciones médicas si tienes una enfermedad renal.

No todas las personas necesitan la misma cantidad de líquidos. Si ya tienes enfermedad renal, insuficiencia cardiaca u otra condición que limite el consumo de líquidos, sigue las recomendaciones de tu equipo médico.

La prevención ocurre todos los días. Una alimentación equilibrada, actividad física, controles médicos y un uso responsable de medicamentos forman una combinación importante para conservar la salud renal.

 

Fuente: National Kidney Foundation