Lo primero que piensas cuando hay un apagón es: ¡la comida del refrigerador! Tranquilo, debes resistir la tentación de abrir y verificar lo que hay allí; «se mantendrá fresco por más tiempo si se mantiene cerrado», explican especialistas de Cleveland Clinic.

Si vas a abrirlo, hazlo para trasladar al congelador las cosas perecederas que se congelan bien, como la carne o las sobras de la cena de la noche anterior, donde se mantendrán a una temperatura segura durante más tiempo.

Regla de las cuatro horas

Si no hay electricidad durante menos de 4 horas y has podido mantener tus manos fuera del refrigerador, la conservación de tus comestibles debería estar bien. Sin embargo, si no hay electricidad durante más tiempo, o si no sabes cuánto tiempo ha estado cortada la electricidad, tendrás que tener muchas precauciones.

Según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés), los alimentos perecederos que se han mantenido a una temperatura por encima de los 40° Fahrenheit durante más de 2 horas deben desecharse. Esto incluye carne, pollo, pescado, quesos blandos, productos lácteos, huevos, productos cortados y sobras cocidas.

«En las temperaturas más cálidas, es más probable que crezcan las bacterias que te enferman. Eso podría causar desde un dolor de estómago o correr al baño, hasta una enfermedad más grave transmitida por los alimentos», señaló Lindsay Malone, Gerente de Servicios de Nutrición del Centro de Medicina Funcional de Cleveland Clinic.

Conoce más: 5 alimentos congelados que siempre debes tener en tu refrigerador

Otras recomendaciones

  1. Cuando vuelva la energía eléctrica, verifica la temperatura de tu refrigerador. Si todavía está por debajo de los 40° F, estás a salvo. Si está por encima de los 40° F, y sospechas que ha sido así durante más de 2 horas, es hora de tirar alimentos.
  2. Los alimentos que probablemente estén bien, incluso cuando se han almacenado en un refrigerador a más de 40° F durante más de 2 horas son: quesos duros, zumos de fruta abiertos o frutas enlatadas; productos para untar, como mantequilla, jalea, salsas y mostaza; verduras y frutas crudas sin cortar. Si no estás seguro de cuánto tiempo ha estado cortada la electricidad, o no puedes verificar la la temperatura de tu refrigerador, examina si alguno de los alimentos se siente tibio al tacto.
  3. Revisa los cubitos de hielo del congelador. Si todavía están congelados, puedes darte una idea de los cambios de temperatura.
  4. Si tienes alguna duda, tira los alimentos, no vale la pena correr el riesgo.
  5. En caso de tener productos congelados, no te preocupes, aún sirven. Un congelador lleno mantendrá una temperatura segura hasta por 2 días completos —o un día, si está menos lleno—.

 

Vía: Hola Doctor