Incluso cuando las mujeres hacen todo lo posible para tener un embarazo seguro, los productos químicos que se encuentran comúnmente en el hogar todavía pueden aumentar su riesgo de parto prematuro, así lo advierte un nuevo estudio publicado en la revista Journal of Perinatal Medicine.

Dichos productos, llamados éteres de difenilo polibromados (PBDE por sus siglas en inglés), se utilizan como retardadores de llama en artículos como muebles y alfombras.

Para el trabajo, los investigadores analizaron muestras de sangre de más de 3,500 mujeres embarazadas, incluyendo las de 184 cuyos bebés nacieron antes de tiempo, a fin de determinar los niveles sanguíneos de PBDE. Casi todas tenían niveles detectables de PBDE en la sangre. Las mujeres se dividieron en cuatro grupos según esos niveles.

Después de tomar en cuenta otros factores de riesgo de parto prematuro, como el origen étnico, la edad y el tabaquismo durante el embarazo, los investigadores encontraron que las mujeres con los niveles más altos de PBDE tuvieron un 75% más de probabilidades de tener un parto prematuro repentino pese a llevar un embarazo por lo demás normal, en comparación con las mujeres que registraron niveles más bajos.

Las mujeres con concentraciones de PBDE superiores a 4 nanogramos por mililitro de sangre tuvieron cerca del doble de probabilidades de dar a luz prematuramente, ya fuera por cesárea o parto inducido, debido a preocupaciones de seguridad para la madre o el bebé, reveló el estudio.

Los autores no observaron un mayor riesgo de parto prematuro entre las mujeres con niveles de PBDE por debajo de ese nivel.

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«Nuestros resultados ilustran que los retardantes de llama pueden tener un impacto tremendo en el parto, incluso si la exposición ocurrió a principios del embarazo», señaló Morgan Peltier, profesor asociado de obstetricia clínica, ginecología y medicina reproductiva en la Escuela de Medicina de Long Island de la Universidad de Nueva York (NYU) y autor principal del trabajo.

«Aunque los químicos PBDE se usan con buenas intenciones, pueden representar un problema de salud grave que, a su vez, puede tener consecuencias duraderas para los niños», agregó Peltier.

Se estima que cada año se producen 15 millones de nacimientos prematuros en todo el mundo.

El parto prematuro es una de las principales causas de muerte entre los recién nacidos y ha sido vinculado con trastornos neurológicos a largo plazo, que incluyen parálisis cerebral, esquizofrenia y problemas de aprendizaje.

Investigaciones anteriores han sugerido un vínculo entre la exposición a los PBDE y el parto prematuro, pero tales estudios se centraron en la exposición a sustancias químicas al final del embarazo, específicamente entre madres blancas y afroamericanas.

Peltier enfatizó que el nuevo estudio es el primero en examinar la exposición a PBDE durante el primer trimestre del embarazo y también incluyó a mujeres asiáticas e hispanas.

Por ello y con base en la información anterior, si tienes más dudas sobre cómo estos productos químicos pueden afectar tu embarazo, consulta a tu médico.

 

Vía: Health Day News