Un atragantamiento puede ocurrir en cuestión de segundos mientras un niño come, juega o explora objetos pequeños. Aunque no todos los episodios son graves, es importante saber reconocer cuándo se trata de una obstrucción de la vía aérea y cómo actuar mientras llega la ayuda médica.

Mantener la calma permite tomar mejores decisiones. Conocer las medidas de primeros auxilios también ayuda a reducir el riesgo de complicaciones en una situación que suele generar mucha preocupación.

No todos los atragantamientos son iguales

Si el niño puede toser con fuerza, hablar o llorar, significa que todavía está moviendo aire. En estos casos, lo más recomendable es animarlo a seguir tosiendo y vigilar su evolución sin intentar extraer el objeto con los dedos.

Cuando el niño no puede hablar, respirar o emitir sonidos, la obstrucción puede ser completa y requiere actuar de inmediato.

Conoce más: ¿Qué hacer en caso de asfixia por comida?

La respuesta depende de la edad

Las maniobras de primeros auxilios son diferentes en lactantes y en niños mayores. Por ello, es importante recibir capacitación para aprender la técnica correcta antes de enfrentar una emergencia.

Mientras llega la atención médica, conviene:

  • Pedir ayuda de inmediato o llamar al servicio de emergencias.
  • Mantener la calma para actuar con rapidez.
  • Aplicar únicamente las maniobras recomendadas según la edad del niño.
  • Evitar introducir los dedos en la boca si no se observa claramente el objeto.
  • Permanecer con el niño hasta que reciba atención.

Intentar retirar un objeto a ciegas puede empujarlo más profundamente y empeorar la obstrucción de la vía aérea.

La prevención sigue siendo la mejor estrategia

Muchos atragantamientos pueden evitarse supervisando a los niños mientras comen, ofreciendo alimentos adecuados para su edad y manteniendo fuera de su alcance objetos pequeños como monedas, botones o piezas de juguetes.

Aprender primeros auxilios pediátricos brinda herramientas para actuar con mayor seguridad cuando ocurre una emergencia. Dedicar tiempo a esta preparación puede marcar una diferencia importante mientras llega la ayuda profesional.

 

Fuente: American Academy of Pediatrics