Es sorprendentemente fácil mantener un rencor, pero si se trata de un amigo, un compañero de trabajo o un ser querido, puede llenarte de amargura, mantenerte atrapado en el pasado e incluso provocarte ansiedad o depresión.

Esto significa que tú eres el o la que sufre la situación, y no necesariamente es el tema de tu enojo e irritación.

Además de dicha carga emocional, investigadores de la Glasgow Caledonian University y la Edinburgh Napier University, en Escocia, descubrieron que guardar rencor también puede aumentar los sentimientos de dolor físico, incluso si ese dolor no tiene nada que ver con el incidente en cuestión. Por lo tanto, si tu espalda baja te está molestando o sufres dolor de artritis, tales molestias pueden sentirse peor si sigues cocinando el resentimiento.

Dejar de lado el rencor comienza con el perdón. Eso no significa que estés validando el comportamiento que mostró la otra persona, y quizás nunca lo olvides, pero sí puedes perdonar a la persona por su error y, de esa forma, liberarte del peso que ha estado generando en tu vida.

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Los beneficios son amplios e inmediatos. Tomar una decisión consciente para dejar de lado la ira y el resentimiento que te mantiene atado al pasado te permitirá concentrarte en tu presente y en lo que es importante para ti hoy.

Dejar de lado los rencores te libera para que te concentres en las relaciones positivas de tu vida, las que te brindan verdadera felicidad y satisfacción. También disminuye los sentimientos de ansiedad y hostilidad, al tiempo que mejora la autoestima y la salud en general.

Así, cuando abandones los rencores, ya no te definirán y sentirás como si te hubieran quitado una carga de los hombros.

 

Vía: Health Day News