Los lácteos forman parte de la alimentación de muchas personas y aportan nutrientes como calcio, proteínas y vitaminas. Sin embargo, alrededor de su consumo existen numerosas creencias que pueden generar confusión, especialmente sobre si es necesario eliminarlos al llegar a la edad adulta.

La realidad es que los lácteos pueden formar parte de una dieta saludable en muchas personas. La decisión de consumirlos o no depende de las necesidades individuales, las preferencias y la presencia de condiciones como la intolerancia a la lactosa o la alergia a la proteína de la leche.

Mito: Los adultos ya no necesitan consumir lácteos

Verdad: Los adultos siguen necesitando calcio y proteínas para mantener la salud de los huesos y los músculos. Los lácteos son una fuente de estos nutrientes, aunque también pueden obtenerse de otros alimentos.

Mito: Todos los lácteos aumentan el colesterol

Verdad: Existen opciones bajas o reducidas en grasa que aportan los mismos nutrientes con menor contenido de grasas saturadas. La elección depende de las recomendaciones de salud de cada persona.

Conoce más: 5 alimentos que ayudan a bajar el colesterol rápidamente

Mito: Si eres intolerante a la lactosa debes eliminar todos los lácteos

Verdad: Muchas personas con intolerancia toleran pequeñas cantidades de lácteos o productos como yogur y algunos quesos maduros, que contienen menos lactosa.

Mito: Los lácteos producen inflamación en todas las personas

Verdad: No existe evidencia de que los lácteos provoquen inflamación en la población general. Solo quienes presentan alergia o intolerancia pueden experimentar molestias relacionadas con su consumo.

Lo importante es adaptar la alimentación a cada persona

Si decides consumir lácteos, procura elegir opciones naturales y con bajo contenido de azúcares añadidos. Si no los consumes, es importante obtener calcio y otros nutrientes a través de alimentos alternativos o, cuando sea necesario, bajo orientación profesional.

No existe una única forma saludable de alimentarse. Lo importante es cubrir las necesidades nutricionales con alimentos variados y adecuados para cada persona.

Antes de eliminar un grupo completo de alimentos por información encontrada en redes sociales, conviene consultar con un profesional de la salud.

 

Fuente: Harvard T.H. Chan School of Public Health