Comer en restaurantes, cafeterías o puestos de comida puede formar parte de una alimentación equilibrada. Sin embargo, cuando estas comidas se vuelven frecuentes, es fácil adoptar hábitos que favorecen el consumo excesivo de calorías, grasas, azúcares o sodio sin que lo notes.
Conocer algunos errores comunes puede ayudarte a tomar decisiones más saludables cuando comes fuera de casa.
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Llegar con demasiada hambre
Pasar muchas horas sin comer antes de salir suele aumentar la probabilidad de elegir porciones más grandes o alimentos con más calorías. Un refrigerio saludable previo puede ayudarte a controlar mejor el apetito.
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Ignorar el tamaño de las porciones
En muchos establecimientos las porciones son mayores de lo necesario para una sola comida. Compartir platillos o guardar una parte para después puede ser una buena alternativa.
Conoce más: La importancia del control de porciones en cada comida
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Elegir bebidas con exceso de azúcar
Refrescos, aguas saborizadas y algunas bebidas preparadas pueden aportar una cantidad considerable de azúcar. El agua simple suele ser la opción más recomendable para acompañar los alimentos.
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Olvidar incluir verduras
Cuando comes fuera de casa es común enfocarse en los platillos principales y dejar de lado las verduras. Incluir ensaladas, verduras cocidas u otras opciones similares puede ayudar a equilibrar la comida.
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No prestar atención a la preparación
Los alimentos fritos, empanizados o acompañados de salsas cremosas suelen aportar más calorías que las versiones asadas, horneadas o preparadas a la plancha.
Pequeñas decisiones pueden marcar diferencia
Comer fuera de casa no significa abandonar hábitos saludables. Elegir con atención, moderar las porciones y procurar una alimentación variada puede ayudarte a disfrutar tus comidas sin descuidar tu salud.
Fuente: MedlinePlus







