Una investigación del año 2024 dio a conocer que comer más tarde, comer con mayor frecuencia y acostarse más tarde por la noche se asociaban con un mayor peso corporal e índice de masa corporal (IMC). Por el contrario, dos hábitos específicos se relacionaron con un IMC más bajo: 

  • Un ayuno nocturno más prolongado
  • Una primera comida más temprana

Los investigadores realizaron su estudio analizando datos de un grupo poblacional en Cataluña, España. Participaron más de 3000 personas de entre 40 y 65 años que regresaron para un seguimiento tras cinco años de intervenciones.

Conoce más: 5 fabulosos consejos para mantener un peso saludable sin dietas

De acuerdo con los autores, este estudio sugiere que comer más temprano se alinea con el ritmo circadiano y permite quemar más calorías y regular el apetito a lo largo del día. Esto, a su vez, puede ayudar a mantener un peso corporal saludable.

El estudio también exploró las diferencias específicas de cada sexo, y descubrió que una hora más tardía para la primera comida y una menor duración del ayuno nocturno se relacionaban con un IMC más elevado, particularmente en los hombres, mientras que la relación entre una mayor duración del ayuno nocturno y un IMC más bajo fue más evidente en las mujeres que se encontraban en la premenopausia.

 

Fuente: Very Well Health