Las proteÃnas son nutrientes esenciales para el funcionamiento del organismo. Participan en la formación y reparación de tejidos, contribuyen al mantenimiento de los músculos y forman parte de numerosas sustancias que el cuerpo necesita para realizar sus funciones diarias.
A pesar de su importancia, algunas personas consumen menos proteÃna de la que necesitan o concentran su alimentación en alimentos que aportan principalmente carbohidratos y grasas.
Las proteÃnas cumplen varias funciones
Además de participar en el crecimiento y la reparación de tejidos, las proteÃnas ayudan a conservar la masa muscular y contribuyen a distintos procesos relacionados con el sistema inmunitario.
Por ello, incluir fuentes de proteÃna de manera regular es importante en todas las etapas de la vida, desde la infancia hasta la vejez.
Algunas pistas pueden estar en tu plato
No siempre existen sÃntomas evidentes que indiquen una baja ingesta de proteÃna. En muchos casos, la mejor forma de detectarlo es observar la composición de las comidas habituales.
Pregúntate si en tus comidas principales suelen estar presentes alimentos como:
- Huevo.
- Pescado.
- Pollo o carne magra.
- Frijoles, lentejas o garbanzos.
- Leche, yogur o queso.
Una alimentación equilibrada suele distribuir las fuentes de proteÃna a lo largo del dÃa y no concentrarlas en una sola comida.
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La variedad aporta beneficios adicionales
Las proteÃnas pueden obtenerse tanto de alimentos de origen animal como vegetal. Combinar diferentes fuentes ayuda a incorporar otros nutrientes importantes para la salud.
Revisar lo que comes habitualmente puede ayudarte a identificar oportunidades para mejorar el equilibrio de tus comidas y favorecer una alimentación más completa.
Fuente: MedlinePlus







